María Paula Jiménez, alcaldesa encargada de Tunja, convocará una audiencia pública de rendición de cuentas el próximo viernes 24 de julio, apenas dos días antes de que los tunjanos acudan a las urnas para elegir al alcalde o alcaldesa que gobernará la ciudad durante los 17 meses restantes del periodo para el que fue elegido Mikhail Krasnov.
La decisión fue anunciada durante el Consejo de Gobierno realizado ayer. La mandataria considera necesario presentar un balance público de la gestión adelantada durante los poco más de dos meses que ha estado al frente de la administración, informar sobre las acciones ejecutadas, los proyectos que avanzaron, las dificultades encontradas y los asuntos que quedarán pendientes para el próximo gobierno.
Desde que asumió el encargo, María Paula Jiménez ha mantenido un diálogo permanente con los gremios, las comunidades, distintos sectores de la ciudad y los medios de comunicación, una dinámica que muchos consideran marcó un cambio frente al estilo de gobierno de Mikhail Krasnov.
Sin embargo, la convocatoria a la rendición de cuentas volvió a evidenciar las diferencias internas dentro de la administración. Según conoció EL DIARIO, durante el Consejo de Gobierno varios secretarios manifestaron reparos frente a la participación en la audiencia pública, pese a que la rendición de cuentas hace parte de los mecanismos de transparencia y control ciudadano previstos para las entidades públicas.
Entre quienes expresaron su desacuerdo estarían Luz Mila Acevedo Galán, secretaria de Contratación; Ricardo Caro, director del IRDET; César Carreño, jefe de Control Interno; David Acevedo, secretario del Interior, y Daniel Moreno Álvarez, secretario de Educación. En caso de no participar sin una justificación válida, su actuación podría dar lugar a revisiones por parte de los organismos de control, dependiendo de las circunstancias y de las obligaciones propias de sus cargos.
Con la audiencia del próximo viernes comenzará a cerrarse uno de los capítulos más convulsionados de la administración municipal de Tunja, marcada por las controversias políticas, los cambios en el gabinete y las tensiones internas que acompañaron buena parte del gobierno de Mikhail Krasnov.












