El Multifamiliar Primero de Mayo, iniciado durante la administración del exalcalde Jorge Herrera, nunca cumplió las expectativas de vivienda y desarrollo que despertó entre los paipanos. Ayer comenzó la demolición de sus estructuras, después de casi dos décadas de abandono y estancamiento. La administración del alcalde Germán Camacho asegura que con esta intervención se pone fin a una de las mayores frustraciones urbanísticas del municipio y se abre paso a un nuevo proyecto inmobiliario y a la construcción de un parque sostenible.
Diecisiete años después de haber sido presentado como una solución de vivienda para numerosas familias de Paipa, el Multifamiliar Primero de Mayo comenzó a desaparecer. Desde ayer se adelanta la demolición de las torres de un proyecto que nunca cumplió sus objetivos y que terminó convertido en un monumento a la mala planeación y al fracaso urbanístico.
Las estructuras, levantadas durante la administración del entonces alcalde Jorge Herrera, permanecieron durante casi dos décadas como testimonio de una iniciativa que prometía progreso, pero que, según la actual Administración Municipal, terminó convirtiéndose en una pesadilla para los paipanos.

La demolición marca el final de uno de los capítulos más cuestionados del desarrollo urbano de Paipa y abre una nueva etapa para un terreno que durante 17 años no produjo los beneficios habitacionales y sociales que se esperaban.
Martha Lucía Rodríguez Vargas, directora del Departamento Administrativo de Planeación, Desarrollo Institucional y Desempeño Institucional, aseguró que la administración del alcalde Germán Camacho decidió intervenir para superar una situación que se había prolongado demasiado tiempo.
“Esta Administración se dio a la tarea de generar acciones para empezar a cerrar esta cicatriz urbana de 17 años, ya que no podíamos seguir viendo cómo una iniciativa que tenía el potencial de generar oportunidades permanecía estancada, sin traducirse en los beneficios que nuestra gente esperaba”, señaló la funcionaria.
Rodríguez fue especialmente crítica frente a los antecedentes del Multifamiliar Primero de Mayo, cuya construcción comenzó durante el mandato del ingeniero Jorge Herrera.
“Como lo dijo en campaña nuestro alcalde, el arquitecto Germán Camacho, debíamos hacer algo para mejorar lo que hace 17 años nos dejó la Administración del ingeniero Jorge Herrera con el Multifamiliar Primero de Mayo, un proyecto mal planeado y pésimamente ejecutado, que se convirtió en una pesadilla para los paipanos”, afirmó.
La funcionaria explicó que la intervención fue posible gracias a las gestiones adelantadas con la Constructora Estructuras de Concreto S. A., empresa privada que asumirá el desarrollo de una nueva iniciativa inmobiliaria denominada Miralago.
Como parte de este proceso, la constructora cederá una porción del terreno al municipio para la construcción de un parque sostenible, que estará destinado al disfrute de la comunidad y al aprovechamiento del tiempo libre de los habitantes.
“No estamos hablando solamente de demoler unas torres, es recuperar la posibilidad de que un proyecto vuelva a significar progreso para Paipa. Además, la constructora hace la cesión de una parte del terreno, donde construiremos un parque sostenible, espacio que sin duda servirá para el disfrute y aprovechamiento del tiempo libre de nuestra población paipana”, explicó Rodríguez.
La directora de Planeación destacó la disposición de la Constructora Estructuras de Concreto S. A. para participar en las mesas de trabajo, buscar alternativas y realizar nuevas inversiones en el municipio.
“Empieza una nueva historia para el barrio Primero de Mayo”, manifestó la funcionaria, quien reiteró su agradecimiento a la empresa y le deseó éxitos en su nuevo proyecto Miralago.
Con la demolición que se adelanta desde ayer, Paipa comienza a borrar una de las huellas más visibles de un proyecto de vivienda que fracasó. Sin embargo, más allá de la desaparición de las estructuras, el verdadero desafío será garantizar que esta vez las nuevas inversiones y las obras anunciadas se conviertan en beneficios concretos para la comunidad.
Después de 17 años de promesas incumplidas, los paipanos esperan que en ese terreno no vuelva a repetirse la historia.











