El diputado Felipe Puentes, quien ahora será el presidente de la Corporación, se extralimitó en los tiempos de la ponencia del presupuesto y ya no será posible que se apruebe en plenaria. Si lo hacen, lo que ocurriría esta tarde, podrían enfrentar un proceso legal por prevaricato, que incluso contempla pérdida de investidura. La otra alternativa es que el Gobernador expida el presupuesto, por decreto.
La noche fue larga para varios diputados de la coalición política de la Asamblea de Boyacá. Las dudas jurídicas y la presión política dejaron a más de uno sin dormir, mientras los sectores que perdieron la Asamblea observan atentos, esperando el desenlace de esta jornada.
El problema se originó en que, según la ley, el diputado que recibe la ponencia de un proyecto de ordenanza tiene 15 días para presentar su informe ante la plenaria, prorrogables por otros ocho días.
El diputado Felipe Puentes, que desde el primero de enero de 2026 será el presidente de la Asamblea, recibió la ponencia el 10 de octubre y solamente presentó el informe hasta el 20 de noviembre, lo significa que se extralimitó en los tiempos.

Hoy, la corporación deberá tomar una decisión determinante: continuar el trámite del presupuesto departamental para 2026; es decir aprobarlo o archivar el proyecto, lo que no solo significaría una derrota política para la coalición mayoritaria de la Asamblea sino que obligaría al gobierno a expedirlo por decreto.
La otra alternativa es que el Gobierno de Boyacá acepte que hubo un error de procedimiento y retire el proyecto, pero, de todas formas, ese presupuesto sería expedido por decreto.
El escenario genera preocupación dentro de la coalición, pues votar el proyecto en medio de los cuestionamientos podría acarrear consecuencias serias. Entre los riesgos se mencionan posibles procesos disciplinarios, investigaciones penales e incluso la pérdida de investidura para quienes decidan avalarlo.
La sesión de esta tarde podría redefinir no solo el rumbo del presupuesto, sino también el equilibrio político al interior de la Asamblea.
En la última sesión que realizaron, después de una larga discusión y análisis entre los diputados de la coalición mayoritaria y los de la oposición se acordó aplazar el debate para hoy, cuando culmina el periodo de sesiones ordinarias de la Asamblea.
En lo que varios de los diputados están de acuerdo es que el proyecto está viciado por irregularidades en su trámite y de ser aprobado de esta manera, además de poner en riesgo las finanzas del departamento, podría traer implicaciones legales para quienes lo aprueben.
Los argumentos expresados por la oposición y la independencia habrían alertado a los diputados de la coalición, quienes tuvieron que tomar la decisión de no adelantar la votación y aplazar su discusión.











