La Cámara de Comercio recuerda que es aliada estratégica del empresario boyacense

Foto | Hisrael Garzonroa - EL DIARIO / Archivo

La entidad mercantil, con más de un siglo de historia, recordó que ofrece acompañamiento, formación, conciliación y conexión empresarial en 71 municipios, consolidándose como el principal aliado estratégico del tejido productivo boyacense.

“En un departamento donde el emprendimiento crece en medio de múltiples retos económicos, la Cámara de Comercio de Tunja es una pieza clave para transformar ideas en empresas sostenibles”, recordó hoy la entidad a sus afiliados y a la opinión pública boyacense.

Más allá de la matrícula mercantil, la Cámara de Comercio ofrece acompañamiento, formación, conciliación y conexión empresarial en 71 municipios, consolidándose como el principal aliado estratégico del tejido productivo del departamento.

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Hace más de un siglo, la Cámara de Comercio de Tunja (CCT) nació como aliada del progreso, acompañando el crecimiento empresarial y consolidándose, desde sus inicios, como un pilar del desarrollo regional.

La CCT ha sido el primer paso para miles de emprendedores boyacenses que deciden formalizar sus sueños. Más que llevar un registro mercantil, la entidad capacita y conecta a empresarios con oportunidades reales de crecimiento, convirtiéndose en un puente estratégico entre el sector productivo y el Estado.

En medio de los desafíos económicos que enfrentan los empresarios de la región, una pregunta sigue resonando con fuerza: ¿para qué sirve realmente la Cámara de Comercio de Tunja?

Más que una entidad de registro, la CCT se ha consolidado como el eje institucional que facilita la formalización, el crecimiento empresarial y el desarrollo regional en 71 municipios del departamento. Además, impulsa la competitividad, ofrece programas de capacitación y actúa como mediadora en conflictos comerciales a través de sus centros de conciliación y arbitraje.

Si bien algunos de sus servicios más conocidos son el registro y la renovación de la matrícula mercantil, el Registro Único de Proponentes y el registro de Entidades Sin Ánimo de Lucro, su papel va mucho más allá del trámite administrativo.

La Cámara de Comercio de Tunja es la puerta de entrada a la formalidad, lo que permite a comerciantes y emprendedores acceder a servicios que impulsan un crecimiento real.

Muchos desconocen que la CCT abre puertas y fronteras, ofreciendo asesorías especializadas, programas de formación, ruedas de negocio, fortalecimiento en innovación, transformación digital y acceso a redes empresariales. Asimismo, promueve mecanismos alternativos de solución de conflictos, como la conciliación y el arbitraje, que permiten resolver diferencias comerciales sin acudir a largos procesos judiciales.

La entidad también lidera iniciativas para dinamizar sectores estratégicos y apoyar a emprendedores rurales, artesanos, comerciantes y nuevas empresas que buscan abrirse espacio en mercados locales, nacionales e internacionales.

El impacto de la CCT en el desarrollo regional no se limita a Tunja. Su jurisdicción abarca gran parte del centro y norte de Boyacá, lo que la convierte en un actor clave del desarrollo económico territorial. A través de alianzas con entidades públicas y privadas, impulsa proyectos orientados a fortalecer el tejido empresarial.

La Cámara de Comercio de Tunja promueve la competitividad y la formalización, factores que hoy marcan la diferencia en el mundo empresarial. No solo registra empresas: las acompaña, las conecta y las proyecta.

Su función es ser el aliado estratégico del empresario boyacense y el motor silencioso que sostiene buena parte de la economía regional.

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