Un Juzgado le dio la razón a la funcionaria del Gobierno Krasnov y declaró en desacato al personero, Nelson Andrés Villabona, por incumplimiento reiterado a una orden judicial. En los estrados judiciales continúa la disputa entre el Gobierno municipal y el agente del ministerio público.
Tres días de arresto en un comando de Policía y una multa equivalente a 434 UVB (Unidad de Valor Básico, $12.110 c/u) tendrá que pagar el personero de Tunja Nelson Andrés Villabona Rueda por incumplir reiteradamente una orden judicial.
En efecto, el Juzgado Segundo Transitorio de Pequeñas Causas y Competencia Múltiple de Tunja declaró en desacato al Personero municipal, tras comprobar el incumplimiento reiterado de una orden judicial que amparaba el derecho fundamental de petición de la directora de la Unidad Especial de Contratación Estatal de la Alcaldía de Tunja Luz Mila Acevedo Galán.
De acuerdo con la decisión judicial, Villabona no dio respuesta de fondo ni suministró la información solicitada, pese a los requerimientos efectuados con posterioridad al fallo proferido en diciembre de 2025. El despacho concluyó que la conducta del Personero configuró una desobediencia injustificada a la orden impartida por la autoridad judicial.
Como consecuencia, el juzgado ordenó los tres días de arresto en un comando de Policía y le impuso la multa. Adicionalmente, dispuso el envío de copias del expediente a la Procuraduría General de la Nación, para que se evalúe la apertura de una eventual investigación disciplinaria.
La disputa entre la Secretaría de Contratación de Tunja (representada especialmente por su directora, Luz Mila Acevedo Galán) y el Personero Municipal de Tunja, Nelson Andrés Villabona Rueda, forma parte de un conflicto más amplio entre la Personería y la Alcaldía, con implicaciones administrativas y políticas:
Como se recuerda, en octubre de 2025, la Personería Municipal de Tunja ordenó la suspensión provisional por tres meses de Luz Mila Acevedo Galán, directora de la Unidad Especial de Contratación Estatal del municipio, por su presunta participación en hechos relacionados con contratación estatal que están siendo investigados penalmente. La Personería consideró que la funcionaria podría interferir en el proceso de investigación si permanecía en el cargo.
Por su parte la Alcaldía, liderada por el alcalde Mikhail Krasnov, reiteró la terminación del contrato de comodato con la Personería (espacio físico donde esta opera) y exigió la devolución del inmueble antes de una fecha establecida, lo que aumentó las tensiones entre las instituciones.
La decisión de la Alcaldía de solicitar la entrega de la sede de la Personería fue interpretada por algunos concejales y sectores políticos locales (por ejemplo, el concejal Javier Fúneme) como una “venganza política” por la sanción a la funcionaria de contratación. Según esa posición, el Alcalde estaría usando su poder para presionar y debilitar el control que la Personería ejerce sobre la gestión de la administración municipal.
Posteriormente, la Procuraduría regional anuló la sanción de suspensión impuesta por la Personería a la directora de contratación, considerando que la decisión fue tomada por un delegado que no tenía competencia para ello, lo que permitió que Luz Mila Acevedo volviera a su cargo.
¿Qué significa esta disputa? Por un lado, la Personería está ejerciendo funciones de control y vigilancia sobre eventuales irregularidades en los procesos de contratación del municipio.
Por otro lado, la Alcaldía rechaza algunas de esas actuaciones y ha respondido tanto con acciones administrativas (como pedir la entrega de la sede) como con la defensa de su funcionaria de contratación frente a la decisión disciplinaria de la Personería.
El conflicto ha trascendido lo técnico y ha entrado en el terreno político local, con acusaciones de motivaciones políticas detrás de las acciones de ambas partes.











