
En la política tunjana actual, pocos nombres han generado tanto debate como el de Mikhail Krasnov. Su imagen ha sido moldeada por una serie de mitos que, lejos de perjudicarlo, parecen haber impulsado su popularidad. Versiones no probadas, relatos exagerados y discursos ambiguos han hecho de Krasnov una figura mediática y disruptiva, diseñada a la medida de una ciudadanía decepcionada.
Su éxito parece radicar, más allá de propuestas o programas concretos, en la construcción de un personaje pintoresco, cuidadosamente adaptado a la idiosincrasia y las necesidades simbólicas de los tunjanos. Un personaje que rompe con las formas y convenciones de los políticos tradicionales.
Pero, ¿cuánto de lo que se dice sobre él es cierto? ¿Qué parte es mito y cuál verdad?
En esta columna, comparto brevemente un análisis de cinco de los mitos más difundidos sobre Mikhail Krasnov, contrastados con información verificable, con el objetivo de ofrecer una mirada más clara y crítica sobre esta figura pública:
- Mito formación académica: Krasnov es un economista con tres especializaciones, cuatro maestrías, un doctorado y habla seis idiomas.
Al estudiar su hoja de vida publicada en SCRIBD (2022), sus afirmaciones en campaña, datos del Departamento Administrativo de la Función Pública y declaraciones del rector de la UPTC, Enrique Vera López (Caracol Radio, oct. 2023), se evidencian inconsistencias. Algunos títulos fueron convalidados en áreas distintas a las cursadas; uno proviene de una empresa privada no reconocida como institución educativa; no existe claridad sobre su bachillerato, y hay un pregrado homologado como maestría.
El rector Vera señaló que los únicos títulos confirmados son dos pregrados en economía.
“Las maestrías y el doctorado, no… de eso no tenemos ninguna información en la universidad.”
Respecto a los idiomas, Vera aseguró:
“Dicta principalmente alemán y ruso… no tiene título convalidado en el idioma, entonces cuando no tienen título de licenciados en idiomas o lenguas modernas… los contratan como expertos.” —Vera, Enrique 2023.
- Mito experiencia docente: Krasnov es un académico con trayectoria en universidades prestigiosas.
La experiencia docente reportada es intermitente y limitada. Según el rector Vera, Krasnov solo ha tenido contratos ocasionales, algunos de uno o dos meses, en el Instituto Internacional de Idiomas y una cátedra en una maestría de Derecho. No figura como docente de tiempo completo.
“Tal vez alcanza a sumar entre ocho meses y un año en diferentes años” — Enrique Vera, 2023.
En cuanto a la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP), se identificó que dictó únicamente algunas horas en el marco de un curso de idiomas en octubre de 2019. en la Universidad Santo Tomás, impartió un curso de alemán durante un breve período comprendido entre el 25 de junio y el 26 de julio de 2019.
De tal forma queda en entre dicho el uso del apelativo de “el profe”.
- Mito de la persecución política: “Lo quieren sacar los corruptos”, o “por ser docente”.
Krasnov ha denunciado públicamente persecución política, victimizándose por su rol como docente. Sin embargo, los procesos en su contra no tienen relación con la docencia. Están relacionados con una posible inhabilidad por haber firmado, cobrado y ejecutado un contrato con la UPTC dentro de los doce meses previos a las elecciones, además de investigaciones por celebración indebida de contratos y amenazas a testigos. Varios de estos casos ya tienen fallos en primera instancia, donde se espera que la justicia tome decisiones en derecho.
- Mito ideológico: Krasnov es de izquierda o de derecha.
Su discurso ha sido ambiguo, evitando posicionarse claramente. Sin embargo, en entrevista con el periodista ruso Alexey Pivovarov (programa La Redacción, enero de 2024), admitió:
“Lo más probable es que sea de centro derecha.” — Mikhail Krasnov.
Esa ambigüedad ideológica le ha permitido atraer públicos diversos, sin comprometerse con una postura clara.
- Mito de arraigo cultural: Mikhail ama Tunja, por eso se quedó.
Análisis del discurso y de su imagen pública —como en la entrevista para Los Informantes (Caracol, sep. 2023)— muestran una estrategia emocional basada en símbolos regionales. El uso de la ruana y la palabra “sumercé”. Así como otras referencias han sido herramientas para construir un personaje cercano y popular.
Sin embargo, esta estrategia diluye el pensamiento crítico, evita confrontaciones públicas, reduce los mensajes a lo emocional y promueve una identidad ambigua. Se trata de una narrativa populista de corte simplista que busca conectar afectivamente, más que plantear la resolución de problemas estructurales.
En conclusión
Mikhail Krasnov ha sabido construir una figura mediática eficaz, sustentada más en símbolos, ambigüedades y mitos que en hechos verificables. Su caso revela los riesgos de una política donde la forma pesa más que el fondo.
Esta redacción es apenas un abrebocas de los temas que abordo en un libro que mezcla el rigor histórico con la investigación periodística y que estará disponible próximamente, para el deleite de partidarios y opositores.