La Administración Municipal evaluó si los vehículos del transporte público colectivo de la ciudad cumplen con la normatividad para casos de emergencia. Los resultados no son del todo alentadores.
Hace un par de semanas la Secretaría de Tránsito y la Secretaria de Desarrollo hicieron una serie de pruebas para evaluar el grado de contaminación producido por los vehículos del transporte público colectivo en la ciudad. De dicha evaluación pocos resultados se dieron a conocer, pero de los operativos de control para evaluar la preparación de dichos vehículos para afrontar una emergencia, si se dieron a conocer algunos resultados.
Los operativos concretamente se enfocaron en evaluar si los buses cumplen con las normas establecidas respecto al uso de puertas para el ascenso y descenso de pasajeros.
Estos operativos de control se realizaron por pedido ciudadano, pues fueron frecuentes las quejas sobre el reducido espacio, la incomodidad y la falta de preparación para afrontar una emergencia. Las cuatro empresas de transporte público colectivo de la ciudad fueron objeto de estos operativos: Transporte Muisca, Cootranscol, Autoboy y Transporte Hunza).
Como resultado de los controles realizados la Secretaría de Tránsito y sus agentes encontraron que varios buses, que cuentan con dos puertas, tienen la trasera bloqueada, impidiendo así la salida de usuarios. Otros han bloqueado la puerta del copiloto, que para efectos de una emergencia podría tener graves consecuencias.
Se espera que en los próximos días los agentes encargados de la realización de estos operativos entreguen un informe detallado a las empresas de transporte público colectivo para que hagan las modificaciones necesarias en los vehículos y cumplan con toda la normatividad.