Pedro Antonio Rojas, presidente del sindicato, explicó a EL DIARIO por qué los trabajadores de Termopaipa participaron en las movilizaciones contra un Gobierno cuya orientación minera respaldan. Cuestiona sus políticas laborales, educativas y agropecuarias, mientras pide revivir Termopaipa 5.
Los trabajadores de Termopaipa marcharon contra el Gobierno de Abelardo de la Espriella, pero esperan que esa misma administración contribuya a asegurar el futuro de la generación térmica y del carbón boyacense. La aparente contradicción fue uno de los asuntos que Pedro Antonio Rojas, presidente de Sintraelecol, abordó en entrevista con EL DIARIO.
“Con el nuevo gobierno vemos que realmente hay como una lucecita ahí en el tema del carbón”, afirmó el dirigente. A su juicio, existe una mayor disposición para escuchar a quienes defienden la continuidad de las termoeléctricas y el aprovechamiento responsable de la minería.
Su argumento es que Boyacá no va a salvar el planeta dejando enterrado su carbón. Desde esa perspectiva, defiende que el departamento aproveche ese recurso mediante una minería responsable y preserve los empleos asociados a su explotación y a la generación eléctrica.
Sin embargo, esa expectativa no impidió que el sindicato participara en las protestas de la semana pasada. Consultado sobre cómo encajan ambas posiciones, Rojas reconoció la tensión: “Sí salimos porque realmente no compartimos muchas cosas a pesar de que sí compartimos el tema del carbón, de las termoeléctricas”.
Su explicación es que las coincidencias en materia energética no borran los desacuerdos con otras decisiones del Ejecutivo. El dirigente mencionó cuestionamientos a la política laboral, al tratamiento de las manifestaciones y a lo que considera recortes que afectan la educación pública y el campo.
También expresó preocupación por las condiciones en las que los pequeños productores boyacenses deben competir con productos estadounidenses. Según su lectura, se les exige enfrentar esa competencia sin suficiente respaldo para la producción nacional.
“Es como un tipo, digamos, como de contradicción ahí”, admitió durante la conversación.
En el sector energético, las expectativas del sindicato son concretas: inversiones para preservar las unidades existentes y una nueva oportunidad para Termopaipa 5.
“Como trabajadores, como boyacenses, como sindicato, consideramos que Termopaipa 5 sí es viable y que debe retomarse ese proyecto para hacerlo aquí en Boyacá”, sostuvo Rojas.
El sindicato solicitó información a Gensa mediante un derecho de petición para conocer los antecedentes del proyecto y buscar su reactivación ante el Gobierno nacional. Según el dirigente, la empresa no ha anunciado públicamente una intención reciente de construir esa quinta unidad y ha concentrado su atención en otras fuentes de generación.
“Sería muy positivo para Boyacá que realmente el proyecto de Paipa 5 sea revivido”, insistió, al señalar las posibilidades de empleo y de respaldo al suministro eléctrico que, en su concepto, ofrecería una nueva central.
Rojas defiende una transición energética “complementaria y no sustitutiva”, que incorpore nuevas tecnologías y conserve la generación térmica. También reclama equipos y repuestos para las plantas actuales, de cuya operación dependen trabajadores, productores de carbón y otras actividades económicas del departamento.
Así, Sintraelecol mantiene dos posiciones frente al mismo Gobierno: lo cuestiona en las calles y busca interlocución para impulsar su agenda energética. La coincidencia alrededor del carbón existe, según su presidente; el respaldo político general, en cambio, está lejos de darse.











