En provincias como Ricaurte se mantienen bloqueos con paso intermitente, mientras en Santander se levantan restricciones tras diálogos. El malestar por el aumento del impuesto predial sigue creciendo.
Las protestas en Boyacá contra la actualización del catastro multipropósito y el incremento del impuesto predial continúan generando bloqueos y tensiones en varias zonas del departamento, especialmente en la provincia de Ricaurte, una de las más afectadas por las manifestaciones.
De acuerdo con el más reciente reporte del Gobierno departamental, se mantienen puntos críticos de afectación en vías nacionales:
Chitaraque:
En el kilómetro 44 se registra bloqueo permanente con pasos intermitentes. Se permite el tránsito humanitario.
Moniquirá:
A la salida de la plaza de mercado, sobre la vía nacional, continúa el bloqueo con habilitación parcial del paso vehicular.
Desde la administración departamental se informó que persiste el acompañamiento institucional en los diferentes puntos de concentración, en articulación con la fuerza pública, con el objetivo de garantizar la seguridad, la convivencia y el respeto por los derechos tanto de los manifestantes como de los ciudadanos que transitan por estas vías.
El Gobierno reiteró su llamado al diálogo como mecanismo para superar la crisis, en medio de un creciente inconformismo de campesinos y propietarios rurales que denuncian incrementos desproporcionados en el impuesto predial tras la actualización catastral.
En paralelo, en el vecino departamento de Santander se han registrado avances parciales. En el corredor entre Bucaramanga y Lebrija, especialmente en la vía hacia el aeropuerto internacional Palonegro, los bloqueos fueron levantados luego de varias horas de negociación con las autoridades.
Sin embargo, los manifestantes advirtieron que la protesta no se desactiva. Aunque permitieron la normalización del tránsito, condicionaron el fin definitivo del paro a decisiones concretas del Gobierno nacional frente a los avalúos catastrales y la carga tributaria.
La movilidad en este corredor comenzó a restablecerse en la noche del domingo, pero el ambiente de inconformidad se mantiene tanto en Santander como en Boyacá, donde las comunidades insisten en que los ajustes al catastro están impactando de manera directa y severa sus economías.











