En una rueda de prensa realizada en Tunja, el candidato presidencial Juan Carlos Pinzón presentó los principales ejes de su programa de gobierno, con énfasis en seguridad, salud y reactivación económica para regiones como Boyacá.
El aspirante aseguró que el departamento es “uno de los más importantes del país” y afirmó que sin seguridad no es posible avanzar en inversión social ni en infraestructura. Recordó el atentado ocurrido el 8 de noviembre en Tunja y sostuvo que el deterioro del orden público es una preocupación nacional. “Si queremos que haya inversión social e infraestructura, necesitamos seguridad”, manifestó, al tiempo que reiteró su intención de “proteger al pueblo colombiano y al pueblo boyacense”.
En materia de salud, anunció un plan de choque que entraría en vigencia el 7 de agosto, con el objetivo de garantizar la entrega de medicamentos en un plazo máximo de 48 horas, especialmente en casos de alta complejidad. También planteó reducir los tiempos de asignación de citas con especialistas a menos de 15 días. Según explicó, posteriormente se convocaría una comisión nacional con expertos en salud y finanzas para realizar una auditoría al sistema, establecer el tamaño de la deuda y diseñar un modelo estable que incluya historia clínica digital y seguimiento tecnológico al gasto.
Durante el encuentro, el candidato fue crítico frente a la gestión del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, y respaldó la moción de censura en su contra. Señaló presuntas fallas en la entrega de medicamentos y cuestionó el trato a ciudadanos, mencionando el caso del niño Kevin como un hecho que, a su juicio, evidencia problemas estructurales en el sistema.
En el frente económico, Pinzón propuso un modelo de incentivos a la inversión enfocado en sectores estratégicos para Boyacá como la agroindustria, el turismo, la tecnología, la infraestructura y la minería sostenible. Afirmó que estas áreas permitirían acelerar el crecimiento y mejorar el empleo y la calidad de vida en el departamento, con metas de expansión productiva en el mediano y largo plazo.
En cuanto a seguridad, recordó su experiencia como ministro de Defensa durante el gobierno de Juan Manuel Santos y aseguró que retomaría estrategias de fortalecimiento de la Fuerza Pública, dotación tecnológica y presencia territorial. Propuso además la construcción de cuatro “megacárceles” en zonas aisladas y planteó abrir el debate sobre cadena perpetua para delitos como violación de menores, feminicidio y asesinato de miembros de la Fuerza Pública.
Frente a eventuales diálogos con grupos armados, indicó que solo contemplaría procesos de desmovilización bajo condiciones estrictas, sin beneficios superiores a los de las víctimas.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía a participar en la consulta del 8 de marzo y respaldar su aspiración presidencial. “No vengo a improvisar, aquí hay planes listos para ejecutarse”, concluyó.











