La CAR convocó una mesa de trabajo con los alcaldes y representantes de las principales empresas y sectores productivos del centro de la Sabana de Bogotá. El director Alfred Ballesteros recordó la invitación hecha a finales de 2025 a todos los alcaldes y empresas de servicios públicos para activar los planes de contingencia que permitan garantizar la seguridad hídrica y estar preparados ante situaciones críticas de desabastecimiento.
Un llamado urgente a las autoridades, empresas e industrias ubicadas en la cuenca alta del río Bogotá hizo el director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR, Alfred Ignacio en el marco de una mesa de trabajo para analizar las alternativas técnicas y jurídicas que deberán emprender para hacer frente al desabastecimiento hídrico que afronta esta zona del Departamento y que se evidencia en los bajos niveles de las corrientes hídricas y el descenso sostenido de los embalses del centro del país.
La reunión contó con la presencia de los alcaldes de Cajicá, Fabiola Jácome y Zipaquirá, Fabián Rojas García, así como de representantes de las administraciones municipales de Sopó y Tocancipá y de los gerentes de las principales fábricas ubicadas en el centro de la Sabana de Bogotá y fue el espacio para reiterar la urgencia de emprender acciones de ordenamiento territorial para evitar que el crecimiento desbordado de los municipios genere mayores demandas de suministro y ponga en riesgo la permanencia y sostenibilidad de las empresas que allí operan.
El funcionario prendió las alarmas y pidió acciones concretas que demuestren la voluntad de los industriales para contribuir a la identificación de alternativas, tales como la financiación de proyectos de exploración de nuevos pozos subterráneos y la construcción de reservorios, entre otras.
“No estamos en contra del desarrollo industrial ni de los sectores productivos, pero la prioridad de la CAR es y será siempre el consumo humano, por lo cual no es posible aumentar captaciones a las empresas y plantas ubicadas en la Sabana de Bogotá pues sin haber empezado la temporada seca ya presentamos déficit de agua”, subrayó el Director de la CAR.
Si bien los empresarios expresaron la voluntad de fortalecer sus acciones de ahorro y uso eficiente del recurso hídrico, Ballesteros fue enfático en señalar que la CAR entrará a revisar las concesiones y a hacer un riguroso seguimiento al cumplimiento de los Planes de Uso Eficiente y Ahorro del Agua – PUEAA, pues la aplicación de medidas para hacer frente al cambio climático ya no es opcional sino obligatoria.
El directivo recordó la invitación hecha a finales de 2025 a todos los alcaldes y empresas de servicios públicos para activar los planes de contingencia que permitan garantizar la seguridad hídrica y estar preparados ante situaciones críticas de desabastecimiento, pues si bien los pronósticos del Ideam señalan condiciones de neutralidad, la realidad es que muchos municipios ya enfrentan escenarios de racionamiento.
Así mismo insistió en la necesidad de revisar los planes de ordenamiento territorial bajo la premisa de detener los fenómenos de suburbanización, pues mientras este enfoque no se aborde de manera responsable, la presión sobre el recurso hídrico pone en riesgo la permanencia de las industrias en el norte de la Sabana de Bogotá.
Así mismo, instó a los empresarios a que demuestren su voluntad no solo con el cumplimiento de los instrumentos legales que les cobijan, sino además con la adopción de programas de circularidad y el aprovechamiento de aguas lluvia, entre otras acciones”.
“Invitamos a los industriales a trabajar de la mano con la CAR y a que se sumen con inversiones relevantes en compra de predios de importancia hídrica para la protección de páramos y el desarrollo de proyectos de restauración y recuperación que alimenten las fuentes superficiales y los acuíferos como una forma de enfrentar las nuevas realidades del cambio climático”, puntualizó el Director de la CAR.











