Los humedales de Tunja sepultados entre contaminación y construcciones

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En el área urbana de Tunja hay identificadas ocho zonas de humedal, cada una de ellas con sus propios padecimientos. La invasión de construcciones y la contaminación son las dos amenazas más recurrentes.  

Desde 1997 se celebra el Día Mundial de los Humedales en conmemoración de la firma del Convenio sobre los Humedales en Ramsar. Este festejo por estos días es ajeno a los tunjanos, pues por estos días sus humedales agonizan.

Corpoboyacá en el año 2017 ha realizado una cartografía de caracterización de los ocho humedales urbanos de Tunja como insumo para su delimitación, la cual debería encender las alarmas entre la ciudadanía para que sea esta la que exija se dé la justa y correspondiente discusión a esta temática en la construcción del Plan de Ordenamiento Territorial (POT).

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La situación de los ocho humedales es crítica, no hay uno solo que no tenga problema alguno.

El Humedal Fuente Chiquita, ubicado en el margen de la vía Tunja-Moniquirá presenta “invasión de su área de protección por construcciones entre las cuales se encuentran: Talleres del municipio, barrio La María; presencia de ganado en su área de protección; fue interrumpido por la vía Tunja-Moniquirá; contaminación de aguas residuales.

“Debido a la alta intervención antrópica en la zona ha llevado al secado del humedal, a través de rellenos de más de cuatro metros, una alta inversión en motobombas hidráulicas y la construcción de un complejo de apartamentos, perdiéndose así los espejos de agua, migración de la avifauna y extinción de la flora que con anterioridad allí se encontraba, de igual forma se ha perdido la capacidad de regulación hídrica”, señala el documento respecto al Humedal Fuente Chiquita.

En el Humedal El Cobre, ubicado en la vereda Runta y en predios del Hospital Psiquiátrico, las problemáticas no abundan como en Fuente Chiquita, pero tampoco es ajeno a ellas. Allí el humedal padece por la invasión de cultivos de papa, la contaminación por aguas residuales, la escasa vegetación nativa, el alto flujo vehicular y la contaminación por CO2, y la presencia de ganado.

El Humedal Tejares del Norte, ubicado en el predio posterior a la urbanización que lleva el mismo nombre, se presenta invasión de área de protección por vía férrea, ganado en área de protección del sistema, escasa vegetación nativa y contaminación con aguas provenientes del Río Chicamocha.

En el Humedal La Cascada, ubicado en el predio posterior al barrio Capitolio, está afectado porque los propietarios de predios aledaños han desviado su cauce, porque ha sido interrumpido por la Avenida Universitaria, y por exclusiva existencia de pasto kikuyo.

El Humedal Tejares del Norte II, ubicado sobre la Avenida Universitaria a la altura de la estación de Bomberos, es posiblemente el que tenga menos probabilidades de sobrevivir. El primer gran problema que tiene este humedal es que no fue identificado dentro de la Actualización Diagnóstico y Prospectivo (POT) 2004. Esto ha derivó en que hoy este completamente desaparecido. “Este humedal está dentro de las áreas de protección siendo importante anotar que el polígono se encuentra dentro del área espacializada como huella de inundación, determinada por CORPOBOYACÁ en el año 2011 y la ronda de protección establecida por el Plan de Ordenamiento Territorial del Río la Vega, se encuentra en procesos de desecación y relleno por parte de particulares y con los debidos permisos de la Curaduría Municipal de Tunja, esté presenta una colmatación del 90% del predio (…) Así, se evidencia que por procesos urbanísticos, el sitio ha perdido las características propias de este tipo de ecosistema, ya que históricamente este era conocido por varias nacientes de agua y la alta biodiversidad de fauna y flora”, puntualiza el documento.

En el Humedal La Cabaña, ubicado en los límites del sector donde se ubica el Colegio Boyacá sede La Cabaña, a unos diez metros de la antigua vía Paipa y al Viaducto, presenta problemas por el vertimiento de aguas negras, invasión del área protección por vía férrea, alto flujo vehicular, contaminación por CO2 y presencia de ganado dentro del ecosistema.

El Humedal del Parque Recreacional está agobiado por la contaminación generada por desechos sólidos, la ganadería, la alta sedimentación, eutrofización (enriquecimiento excesivo en nutrientes de un ecosistema acuático), que ha desencadenado un auge excesivo plantas acuáticas, a tal punto que sepultan el espejo de agua, evitando el ingreso de luz y ocasionando la muerte de algunas especies.

El Humedal del Colegio La Presentación, ubicado al margen de ese colegio en el margen de la vía Tunja-Moniquirá, está afectado por construcción de edificios habitacionales en áreas aledañas, el alto flujo vehicular con la consecuente contaminación por CO2, escasa vegetación nativa, procesos de contaminación que disminuyen la calidad del agua y la estética del sector, y la presencia de ganadería.

Los humedales de Tunja albergan especies de fauna como garzas reales, alcaravanes, mirlas, ranas verdes, copetones, cucarachero de pantano; y especies de flora como eneas, lentejas de agua, helechos de agua, kikuyo, juncos, entre otras.

Además, cumplen funciones como zonas de descarga de ríos, zonas de inundación y reservorios artificiales, amortiguación de inundaciones, y esencialmente como zonas de recarga hídrica. Por eso esta grave problemática no puede pasar de agache en las charlas, debates y discusiones que se realicen para la construcción del POT, pues está visto que está en juego el agua y otros intereses estratégicos para el desarrollo de la ciudad.

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