Los mandatarios municipales integrarán durante 2026-2027 el máximo órgano de dirección de la autoridad ambiental en Boyacá. Desde allí se definen presupuesto, proyectos estratégicos y se ejerce control sobre la Dirección General, en una instancia donde también se miden fuerzas políticas en el departamento.
La Corporación Autónoma Regional de Boyacá (Corpoboyacá) realizó su Asamblea Corporativa y eligió a cuatro nuevos alcaldes como representantes ante el Consejo Directivo para el periodo 2026-2027: Edgar Avella (Iza), Germán Becerra (Toca), Alfonso Coy (Santa Sofía) y Jesús Puentes (Panqueba).
La elección tiene un fuerte componente político. El Consejo Directivo es el máximo órgano de administración de la corporación y el escenario donde se toman decisiones estratégicas que impactan el desarrollo económico, territorial y ambiental del departamento.
Allí se aprueban el presupuesto anual, el plan de acción, la priorización de proyectos y la destinación de recursos provenientes de tasas ambientales, compensaciones y transferencias. También se ejerce vigilancia sobre la gestión de la Dirección General y se incide en decisiones relacionadas con licenciamientos, uso del suelo, manejo de cuencas, protección de páramos y control a actividades extractivas.
Integrar el Consejo Directivo significa tener voz y voto en la orientación de inversiones que pueden beneficiar —o afectar— a municipios específicos. Por eso, la representación de alcaldes dentro de este órgano suele interpretarse como una cuota de poder territorial y un espacio de interlocución directa entre los gobiernos locales y la autoridad ambiental.
La conformación del Consejo también refleja los equilibrios políticos del momento en Boyacá, pues en ese escenario confluyen representantes del Gobierno Nacional, del Gobernador, del sector privado, de las ONG ambientales y de los alcaldes. Las decisiones, por tanto, no solo son técnicas, sino que están atravesadas por negociaciones y consensos políticos.
Durante la Asamblea, la directora general de Corpoboyacá, Yeimy Echeverría, presentó el informe de gestión del último año, con los estados financieros y los avances del Plan de Acción. Destacó proyectos de protección de biodiversidad, implementación de planes de manejo y fortalecimiento institucional.
Sin embargo, el verdadero pulso se verá en las próximas sesiones del Consejo Directivo, cuando se discutan la ejecución presupuestal, la priorización de obras ambientales y la orientación de políticas en temas sensibles como ordenamiento territorial y licencias ambientales.
Con la llegada de estos cuatro alcaldes, se abre una nueva etapa en la gobernanza ambiental de Boyacá, en un órgano donde las decisiones técnicas suelen tener profundas implicaciones políticas y económicas para el departamento.













