

Fiel a la pasión boyacense por la política, echemos lengua sobre el tema y para ello nada mejor que hacerlo en la antesala al debate electoral del 8 de marzo, hablando del papel de quienes han representado al Valle de Tenza en el Congreso de la República y algunas altas dignidades del Estado.
La intención es construir algo de historia y opinar partiendo del principio de que aun de lo malo que haya sucedido, siempre queda algo bueno. En la primera mitad del siglo pasado (1930 – 1934), ejerció como Presidente de la República Enrique Olaya Herrera, nacido en Guateque, quien según los estudiosos de su vida impulsó la industria nacional, la construcción de carreteras y ferrocarriles, la educación pública y el fomento del magisterio; o sea lo mínimo que debe hacer cualquier gobernante.
Entre sus ejecutorias se destaca la creación de la Caja de Crédito Agrario Industrial y Minero (hoy Banco Agrario de Colombia) y del Banco Central Hipotecario. Olaya Herrera también se desempeñó durante ocho años en la embajada colombiana en Estados Unidos.
En la segunda mitad del siglo XX, surgieron varios líderes políticos, entre otros Ernesto Roa Gómez y Humberto Ávila Mora ambos naturales de Tenza, el primero de profesión odontólogo, fundador de Avícola Los Cámbulos, representante a la Cámara y gobernador del departamento. Por su parte Ávila Mora de profesión ingeniero civil y empresario privado, según sus biógrafos fue Representante a la Cámara, senador, director Nacional de Carreteras, ministro de Minas y Energía y gobernador. Entre sus ejecutorias resalto el Plan Nacional de Electrificación Rural (Ley 56 de 1981), que llevó energía eléctrica a una gran parte de la población rural del país.
José Benigno Perilla Piñeros, natural de Somondoco, fue el siguiente en la línea de sucesión política de Ávila Mora, siendo Representante a la Cámara y Gobernador de Boyacá por elección popular. Durante su mandato al frente de los boyacenses, efectuó la reforma que modernizó la administración departamental, innovando con la creación de una gerencia de macroproyectos que concibió el proyecto vial de la Transversal de Boyacá actualmente en ejecución, así como el montaje del exitoso evento Boyacá en Corferias en 1997.
No hay duda que la trayectoria de estos dirigentes, sembró la semilla que impulsó el relevo generacional representado por los congresistas Luis Alfredo Toro Valero, Miguel Roa Vanegas, Tulio Cesar Bernal Bacca, Marco Tulio Leguizamón Roa, Adriano Bohórquez Humphrey Roa Sarmiento e Ingrid Sogamoso Alfonso, en su mayoría de gestión encaminada a respaldar proyectos del ejecutivo y promover el desarrollo de sus provincias.
Como anécdota relativa a las intrigas políticas, Bohórquez intentó osadamente realizar un debate al entonces Ministro de Hacienda Juan Manuel Santos, para solicitarle aclaraciones sobre el papel del gobierno nacional, frente a la inequitativa asignación y uso de los irrisorios recursos que el Valle de Tenza recibió por concepto de la venta de la Central Hidroeléctrica de Chivor.
A la postre y por presiones clientelistas, el debate se canceló pese a contar con la aprobación de la plenaria de la cámara baja, en una muestra más de la idiosincrasia boyacense. Así estamos hoy, de cara al quehacer político de la dirigencia valletenzana durante cerca de un siglo de vida republicana.
Este es el escenario propicio en espera de un día no muy lejano, cuando logremos generar un debate altruista y objetivo sobre los éxitos en favor de la región o lo discreto de ellos, según la óptica individual de quien los analice.
El día que podamos hacerlo, estoy seguro que nuestro rumbo se corregirá. De salida: Hablando del Valle de Tenza y por encima de amores y odios, con sensatez invito a practicar aquello de ‘valletenzano vota valletenzano’, porque hay opciones.
*Ingeniero de Vías y Transportes UPTC – Catedrático universitario. Especialista Experto en calidad de materiales y producción industrial de concretos.












