La asombrosa votación lograda por los “petristas” en Chiquinquirá, en la segunda vuelta, habla de un tímido avance del voto independiente. Sin embargo, esta ciudad sigue en las cuentas de las fuerzas tradicionales que históricamente han marcado su rumbo, en contiendas locales.
Chiquinquirá ha sido, quizá, la ciudad más conservadora de Boyacá. Y, en la historia reciente, la ciudad más fiel a los postulados del “uribismo”, en todas sus facetas. Sin embargo, la votación registrada por la candidatura de Gustavo Petro, en la segunda vuelta, puso a pensar a muchos, sobre los verdaderos anhelos de cambio que la “capital religiosa” reclama.
Casi 9.500 votos por Petro, en la segunda vuelta, confirmarían que esta ciudad se estaría moviendo, tímidamente, hacia un escenario, donde se advierte el juego de nuevas fuerzas, de nuevos protagonismo y nuevos discursos, todos encaminados hacia la renovación de la política.
Algunos sectores inconformes y otros que se han mantenido marginados de la política tradicional pueden configurar un nuevo mapa para las elecciones locales. Sin embargo, los nuevos parlamentarios de Boyacá empiezan a mover sus fichas para las locales, buscando la conquista del poder, en ciudades como Chiquinquirá, la cuarta más importante de Boyacá. Ya algunas cartas se asoman, configurando un amplio abanico de candidatos con aspiraciones para la alcaldía en 2019.
Jefferson Leonardo Caro
Volvería a aspirar a la Alcaldía de Chiquinquirá, luego de obtener más de 1.800 votos en la contienda pasada. Se le reconoce como un aspirante apreciado por sectores populares y con gran posibilidad de crecer. Lanzaría una campaña acudiendo a la recolección de firmas, a pesar de los coqueteos que le hacen varios partidos. Sus contradictores le reclaman claridad sobre temas cruciales para la ciudad y su apego, en el pasado, a varias casas políticas, entre ellas, la del conservador Humprey Roa Sarmiento.
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Giovanny Salinas Rozo
Su paso como concejal, a nombre de los Verdes, lo ubican en un escenario de privilegio. Sería un aspirante con el apoyo de una bancada de congresistas verdes, liderada por Leal. Mostró algunos resultados, en proyectos dirigidos a la educación y al campo, de donde tiene profundo arraigo. Recientemente, mantuvo un discurso coherente en la consulta anticorrupción, lo que le garantiza una posibilidad de acercamiento con sectores independientes. Recibe críticas por su defensa férrea del actual gobierno local de César Carrillo Ortegón.
Sandra Sánchez Peña
Fue la primera en salir al ruedo por la Alcaldía. Administró el Centro de Acopio de Chiquinquirá y fue gerente de la Corporación de Desarrollo recientemente. Allí, consolidó alianzas con un sector de microempresarios de la ciudad, a favor del emprendimiento y la autogestión. Se ha mostrado como una candidata independiente, carismática, que habla con la gente y se muestra sensible con las carencias de muchos ciudadanos. Aunque no se le conoce padrinos políticos actuales, sus contradictores la vinculan con un sector del partido conservador en la ciudad.
Juliana Cortázar
Profesional chiquinquireña experta en temas de administración en salud. Se ha mostrado como una candidata empeñada en llevar a la mujer a espacios de poder. Esta muy cercana al excongresista Rafael Romero. Tendría el respaldo de un grupo de liberales que sienten la necesidad de recomponer las bases de su partido, luego de los desaciertos de su dirigencia nacional, las fracturas internas y los errores estratégicos en contiendas locales y regionales. Sin embargo, se mantiene atenta a nuevos nombres que puedan surgir, desde el mismo liberalismo.
Ricardo Salinas Torres
Fue el segundo más votado en la contienda pasada para alcaldía. Su casa política ha sido el conservatismo, lo que le brinda un margen de comodidad para asumir un nuevo intento por esta dignidad. Fue agudo y crítico frente al “Proceso de Paz” de La Habana con las FARC, lo que puede cautivar una votación en el Centro Democrático, no despreciable. Mantiene lazos y vínculos con la principal dirigencia conservadora en Boyacá, especialmente del sector de Pedraza. Es médico de profesión y son conocidos sus reparos frente a los manejos del Hospital de Chiquinquirá.
Wilmar Ancisar Triana
Aunque se ha mantenido fiel a Vargas Lleras, se le reconoce sus afectos con el “uribismo”. Luego de su paso por el Concejo, aspiró a la alcaldía en 2015, mostrando una campaña robusta en recursos económicos y logrando ser el tercer candidato más votado. Sus amigos le han recomendado buscar una posible Asamblea. Sin embargo, hizo parte de los dirigentes que movilizaron la campaña de Duque en Occidente de Boyacá, dándole un segundo aire para insistir en buscar la Alcaldía.
Por su parte, el llamado “sector de los independientes” de Chiquinquirá aun no definen su rumbo. A pesar de la copiosa votación por Petro, no se percibe un trabajo colectivo coherente con miras a construir una plataforma propia, para una ciudad que tiene marcados conflictos y una deuda social histórica. Se escuchan nombres como Fabián Arévalo “Maní”, Luis Castro Pinilla y Orlando Suárez Roncancio.
Los analistas coinciden en afirmar que será vital el tratamiento y estudio de tres (3) temas que concentrarán a atención de los chiquinquireños: la lucha contra la corrupción, en una ciudad que parece estar experimentado una verdadera metástasis en sus efectos; las superación del fenómeno del desempleo y la falta de oportunidades para el emprendimiento. Y, por último, la búsqueda de salidas definitivas y sostenibles para el problema del agua potable para todos los chiquinquireños.