
A lo más profundo del ser
Una de las más grandes satisfacciones del trabajo del centro de discapacidad “Angelita Castiblanco de Parra», lo constituye el resultado de un proceso terminado.
Tal como acaba de suceder con la graduación del programa de panadería, llevado a cabo en la sede de la Fundación Milpa, donde 30 jóvenes obtuvieron la certificación de experticia en la «Elaboración de tortas y batidos» y «Manipulación de alimentos y buenas prácticas de manufactura».
Este grupo de jóvenes en condición especial, recibieron tal capacitación, además, con el apoyo de la Alcaldía de Samacá y bajo la responsabilidad académica del SENA, regional Boyacá.
Para los directivos de la fundación encabezados por Don Miguel Parra, pocas veces se está tan agradecido con la vida como cuando se ven cumplidos estos objetivos que ayudan a las personas que más lo necesitan, como en este caso, donde los beneficiados, a pesar de sus limitaciones, saben que pueden desarrollar sus demás capacidades a plenitud y con el mayor beneficio para sí mismos, sus familias y la sociedad.

Capilla de Salamanca
Pero no solo es la realidad del cuerpo y su entorno, también el alma necesita de los espacios y el ambiente propicio para cimentar y fortalecer la fe. Con la presencia del Arzobispo de la Arquidiósesis de Tunja, Monseñor Luis Augusto Castro, se bendijo la nueva Capilla del Señor de los Milagros en la vereda Salamanca, una obra también impulsada por la Fundación Milpa, en otra muestra de la vinculación de la minería y la industria local con los principios y valores de la comunidad samaquense.
