El representante boyacense enfrenta un proceso por presunto prevaricato cuando era juez en Tunja. El caso, que se remonta a más de 15 años, entra en etapa clave y podría truncar su trayectoria política.
La carrera política del representante a la Cámara por Boyacá, Pedro José Suárez Vacca, enfrenta uno de sus momentos más críticos. Ayer arrancó formalmente el juicio en su contra en la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, en un proceso que podría definir su futuro político.
La diligencia, dirigida por la magistrada Blanca Nélida Barreto Ardila, marca el inicio de la etapa de juzgamiento por el presunto delito de prevaricato por acción agravado en modalidad continuada, relacionado con decisiones adoptadas cuando Suárez Vacca se desempeñaba como juez en Tunja.
Se trata de hechos que ocurrieron hace más de una década y media, pero que hoy regresan con fuerza a la vida pública del congresista, en un momento en el que su figura ha ganado protagonismo político en Boyacá.
Según la investigación, el entonces juez habría otorgado beneficios judiciales a Lelio Nevardo Ávila Santana, condenado a 17 años de prisión por tráfico de estupefacientes y a tres años por secuestro simple. En particular, se cuestiona la decisión de concederle la sustitución de la prisión intramural por domiciliaria, una medida que posteriormente fue revocada y que, con el paso del tiempo, terminó siendo objeto de revisión judicial.
Durante la primera jornada del juicio, el alto tribunal escuchó los testimonios de las abogadas Laura Juliana Duarte Quitian y Olga Lucía Rodríguez Guerrero, quienes trabajaron en el mismo despacho judicial cuando Suárez Vacca ejercía como Juez Quinto de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad en Tunja.
La defensa, encabezada por el abogado José María Pedraza, centró parte de su estrategia en contrastar versiones entregadas en años anteriores ante la Fiscalía, especialmente sobre el entorno laboral del entonces juez y su relación con personas cercanas a su equipo de trabajo.
El proceso continuará el próximo 20 de abril a las 4:00 de la tarde, cuando se presentarán los alegatos de la defensa, en una etapa determinante para el rumbo del caso.
Más allá del desenlace jurídico, el impacto político ya es evidente. Un fallo adverso no solo podría implicar consecuencias penales, sino también marcar un punto de quiebre en la trayectoria de Suárez Vacca, quien ha consolidado su carrera en los últimos años dentro del Pacto Histórico.
El caso revive decisiones judiciales tomadas hace más de diez años, pero que hoy, en el escenario político actual, tienen el peso suficiente para redefinir el futuro de uno de los congresistas más visibles de Boyacá.











