Golpe ambiental: incautan madera ilegal y capturan taladores en Cundinamarca y Boyacá


El trabajo articulado entre la CAR y la Policía Nacional permitió capturas, el inicio de procesos sancionatorios y la protección de especies nativas. Chiquinquirá concentra el mayor volumen incautado, incluyendo cedro de montaña, especie nativa en categoría de amenaza.

En desarrollo de operativos de vigilancia, seguimiento y control al tráfico ilegal de productos forestales, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR, a través de sus Direcciones Regionales de Chiquinquirá, Ubaté y Rionegro, logró la aprehensión preventiva de más de 33 metros cúbicos de madera y material forestal, como resultado de acciones conjuntas con la Policía Nacional en distintos puntos del territorio.

La Dirección Regional Chiquinquirá reportó el mayor volumen de material decomisado, con un total aproximado de 29,1 m³ de madera, derivados de tres procedimientos adelantados en zona urbana y rural del municipio.

En uno de los casos se aprehendieron 12,67 m³ de bloques de cedro de montaña (Cedrela sp.), transportados sin salvoconducto ni documento que acreditara su legal movilización. Esta especie es nativa y se encuentra clasificada en categoría de amenaza, según la normatividad ambiental vigente, lo que evidencia la gravedad del aprovechamiento ilegal del recurso.

En un segundo operativo se verificó la movilización de 6,33 m³ de madera de la misma especie, igualmente sin el respectivo permiso emitido por la autoridad competente, desconociéndose la legalidad del aprovechamiento y el predio de origen.

Adicionalmente, se realizó la aprehensión preventiva de 10,1 m³ de madera de melina (Gmelina arborea), que era transportada con la guía de movilización vencida, situación que también constituye una infracción a la normativa ambiental vigente.
En todos los casos, el material fue dejado a disposición de la Corporación y trasladado al Centro de Atención y Valoración Forestal (CAVF), en Mosquera, mientras el área jurídica evalúa la procedencia de los trámites administrativos ambientales correspondientes.

Por su parte, en jurisdicción de la Dirección Regional Ubaté, en la vereda Chirvaneque del municipio de Lenguazaque, fueron capturadas tres personas por realizar aprovechamiento forestal sin licencia. Durante la inspección se evidenció un volumen aproximado de 3 m³ de madera de eucalipto, representado en 95 tocones, 28 trozas y 20 bloques, lo que generó afectación en un área cercana a 0,25 hectáreas dentro de la ronda de protección del río Lenguazaque y de una quebrada innominada, comprometiendo recursos hídricos estratégicos del territorio.

En la Dirección Regional Rionegro, en labores de patrullaje adelantadas por la Policía de Carabineros en zona rural, fueron sorprendidas dos personas realizando tala y corte de guadua sin autorización. Se efectuó la aprehensión de 30 basas, con un volumen aproximado de 1 m³, así como de una motosierra empleada para la actividad ilícita. Profesionales de la regional realizaron visita técnica para la valoración del área afectada y la medición del material.

El director regional de Chiquinquirá, Yiber González, destacó “Estos resultados demuestran que el control al tráfico ilegal de productos forestales es una prioridad para la Corporación. Solo en nuestra Dirección Regional logramos la aprehensión de más de 29 metros cúbicos de madera, incluyendo especies nativas en categoría de amenaza. No vamos a permitir que el aprovechamiento ilegal continúe afectando nuestros ecosistemas, nuestras fuentes hídricas y la biodiversidad del territorio.

Seguiremos trabajando de manera articulada con la Policía Nacional para garantizar que el uso del recurso forestal se realice bajo criterios técnicos, legales y sostenibles”.

Las intervenciones adelantadas en las tres regionales evidencian que el aprovechamiento y la movilización ilegal de productos forestales continúan representando una presión directa sobre el recurso flora y las áreas de especial importancia ambiental. La detección oportuna y la actuación técnica permiten no solo evitar una mayor afectación, sino también activar los procedimientos administrativos y sancionatorios establecidos en la normatividad ambiental vigente.

La Corporación reitera que todo aprovechamiento forestal debe contar con los permisos, registros y salvoconductos exigidos por la ley. El incumplimiento de estas disposiciones da lugar a la aprehensión preventiva del material y a las acciones jurídicas correspondientes. La protección del patrimonio natural es una responsabilidad compartida y su defensa seguirá siendo una prioridad en el territorio.

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