Por: Servilio Peña Aponte
Algunas figuras de la política reciente en Boyacá han quedado por fuera de la baraja de candidatos a la Cámara o al Senado.
Aun así, siguen participando del juego político, tal vez cumpliendo otros roles determinantes, ya sea por sus intereses partidarios, por mandato de sus jefes políticos, por recomendaciones de sus seguidores o por un fino y delgado cálculo electoral con miras a las próximas elecciones locales.
La ciudadanía se pregunta por la suerte del exdiputado Armando Quiñones Garzón, quien festejó la elección de Carlos Amaya como gobernador y de inmediato anuncio su aspiración a la Cámara por Boyacá, luego de su estruendosa derrota en la aspiración a la alcaldía de Chiquinquirá. Ahora, un poco distanciado del seno del Partico Verde en Boyacá, y debilitado por los sucesos que adelanta la justicia sobre algunos líderes de Occidente, otrora aliados de Quiñones, se observa nuevamente en las toldas del partido Liberal, apoyando la aspiración de Carlos Julio Velandia a la Cámara y haciendo cálculos para volver a tener protagonismo en Boyacá.
La misma pregunta se hacen algunos seguidores de figuras como Plinio Olano. Varón electoral de Boyacá que afronta por estos días las decisiones de la justicia que ha determinado la privación de su libertad, por ser mencionado como referente en los negocios que pretendió tener la compañía Odebrecht en Boyacá. Lastimado por estos sucesos, y con el peso de pertenecer a un partido, que para esta contienda, está muy debilitado (precisamente por los señalamientos sobre corrupción acumulada en los últimos ocho años), Olano Becerra no ha sido muy visible en el departamento y muchos le atribuyen su ausencia a estas situaciones. Además, su papel en la Federación de Departamentos y estar en la mira de todos los medios de comunicación lo han obligado a manejar otras estrategias.
También, en la misma dirección se pregunta la ciudadanía por la suerte del exalcalde de Chiquinquirá Nelson Rincón Sierra. Con un caudal electoral atractivo para cualquier partido tradicional, este dirigente, terminó su gobierno con promesas hacia Vargas Lleras y sus candidatos de Cambio Radical. Sin embargo, su afecto hacia la figura de Uribe Vélez y su nostalgia de ver al exmandatario nuevamente determinando el futuro del país, lo ha llevado a reunirse con dirigentes del Centro Democrático. Estaría pensando en una asamblea dentro de esa colectividad o en repetir la alcaldía de Chiquinquirá buscando un tercer mandato.
Los analistas políticos se preguntan por la suerte de Alejando Gutiérrez, el exasesor del gobierno de Granados y excandidato a la alcaldía de Sogamoso. Cuando muchos creían que estaría cerca a la candidatura de Gustavo Petro en Boyacá, gracias a las relaciones tejidas a su paso por el Polo, se le ha visto aislado de este juego y muy académico asumiendo cátedras en la UPTC, a donde llegó en las últimas semanas. Recordemos que Alejandro Gutiérrez obtuvo más 18 mil votos hace cuatro años para la Cámara por el Liberalismo. Pero su indisoluble amistad con Granados Becerra, no sólo lo tiene por fuera del juego político, a la sombra del exgobernador, sino a la espera del comportamiento de Cambio Radical en Boyacá, para definir sus posibilidades a futuro.
Y, como ellos, hay muchos más dirigente políticos en Boyacá que han preferido dar un margen de espera y calcular un poco más fino lo que pueden ser sus aspiraciones a elecciones locales, que dicho sea de paso, se van a activar, una vez termine la contienda presidencial.