Ese tal «Huggies», ¿de dónde es que era?

Por | Gonzalo J. Bohórquez
En X (antes Twitter): @GChalito

Millonarios pensó que jugaba contra aquel irreconocible Pereira que se dejó ganar hace unas fechas por la Liga colombiana. Porque así fue. La triste noche del martes 7 de abril se vio rematada por una pregunta contundente de mi novia: ese tal «Huggies», ¿de dónde es que era?

Estos ‘manes’ definitivamente es que no nos respetan. Todos. Jugadores, cuerpo técnico y mucho menos directivos. La hinchada (una de las más fieles del país) les vale cinco. Les valemos muy poco, casi nada. Eso no tuvo la más mínima presentación.

Este amor va más allá de lo comprensible e inimaginable. Así somos los hinchas de Millos.

Y uno con la «camisetica» puesta todo el día con el anhelo de un «buen debut». Un empate o una sorpresa. Pues, si podemos denominar de tal manera a un partido que se hubiera podido ganar frente a un onceno que no es de los más fuertes en territorio austral. Es como lo dijeron los expertos, uno más, de mitad de tabla para abajo. ¿Acaso los azules van en los primeros lugares? Como sea, comenzamos con el pie izquierdo.

El equipo de mis amores se vio más desdibujado que ese «remedo» de uniforme con el que se presentaron en Rancagua. Horrible. Tanto en su forma de jugar (si es que a eso se le puede llamar jugar) como en su actitud ante una nueva derrota a nivel internacional. Y creo (me duele decirlo) que no hay mucho más. El técnico Bustos salió a decir que en el primer gol tumbaron a Llinás; que eso desequilibró todo. Pregúntenle a mi Clau qué le dije con tan solo 5 minutos de juego. Esa vaina pintaba para lo que se dio. El resto son excusas.

¿Para qué tanta “rezadera” y volver a lo mismo? Escuché por ahí a un señor en estos días de Pascua. Pues yo no recé tanto en esta pasada Semana Santa, y fuera de eso me dejé llevar de la impaciencia (por lo que estaba observando) y uno que otro «altibajo lingüístico» salió de mi boca. Que Dios me perdone y los absuelva a ellos. Mejor dicho, “perdónalos Señor, porque no saben lo que hacen”. En serio, no lo saben.

Este es el pantallazo del estado de WhatsApp con el que creo que le «eché la sal» al Tolima.

O’Higgins (no “Huggies” como ya está inundado en redes haciendo la mofa de que era un equipo con nombre de marca de pañales) parecía once “Ureñas” contra un par de desconocidos que se dedicaron a pelear, protestar, a pegar (igual que ellos), a todo menos a concentrarse y ver cómo se esfumaba el tiempo que perdieron y nos hicieron perder. Nosotros debíamos era rezar el Rosario. Debí hacer caso. Mal esta vaina. Jugaron en Jueves Santo y cayeron con Jaguares y ahora esto. ¿Será castigo divino? Sobra decir que no estoy de acuerdo con ello, la Semana Mayor se debería respetar un poco más en ese sentido.

Hasta Macka se dejó contagiar (solo lo vi manotear cada rato). Arias con una expulsión infantil nos terminó de fregar (lo he visto muy ansioso desde que volvió de la lesión). Contreras poseído por el que el maestro Casale (no sé si fue el autor principal, se lo escuché en la narración) denominó el ‘Premio Luis Suárez’. No me friegue. Y Ureña, definitivamente no me gusta y no me gusta. Novoa, ay Dios… le mete ganas y eso no es suficiente, pero allá las dudas resultaron graves.

¿Falcao? ¿’El Tigre’ fue a Chile? Esa platica se perdió (no es por ser cansón… los invito a leer un artículo que titulé ‘El último baile’ o… ¿pa’ que nos sigan bailando?). Sumémosle que la prensa especializada se ha atrevido a decir (por algunos resultados mentirosos como el paso a Sudamericana luego de vencer a Nacional) que Millos ya lleva un proceso con el profesor Fabián. ¿Cuál proceso? No soy versado en temas tácticos ni técnicos, pero dista mucho de llamarse así. Proceso el del profe Osorio en aquella época y le creyeron.

Y así puede uno seguir con un escaneo. Tal vez comento u opino sobre los jugadores que más espero y seguro esperamos todos. La camiseta les queda grande a algunos y chica a otros. Eso quiere significar que no la saben usar. Saberla usar es hacerla respetar: con fútbol, con argumentos, con calidad, con ganas… ¿sigo? Sigo es esperando un milagro.

Esa pregunta contundente de mi novia fue el mejor ‘vainazo’ que me han hecho en años. ¿Uno es que es bobo al sufrir por este deporte cierto? Hasta el tinto se enfrió. Claro, uno tendería a decir “hasta ahora es el comienzo”. Pasa que es un compromiso fuera del país, en el que aspiras ver eso: ¡compromiso!

“Amor, se llama O’Higgins, de Chile los muy… ‘Ja, ja, ja’ (es risa irónica)”. Eso le respondí. Además, hice algo que no acostumbro, me desahogué en mi estado de WhatsApp dizque dándole ánimo al Tolima con una foto con la que pienso que les mandé fue la sal. Así quedaron. Y seguiré haciéndoles fuerza a ellos y los demás representantes de nuestro país en Libertadores.

Como también lo dije ahí (en mi estado): “Lo único que nos falta (por lo menos por estos días) es que perdamos frente a Santa Fe el fin de semana”. Deje así.

La camiseta se pone sobre todo en estos momentos. No solo cuando se gana. De modo que la llevo puesta. Igual que siempre, en el cuerpo y en el alma.

Vecinita: ¿Le queda un tintico que necesito calentar mi corazón? (eso, ríanse).

    Publicidad

    DEJA UNA RESPUESTA

    Por favor ingrese su comentario!
    Por favor ingrese su nombre aquí

    Confirma que no eres un bot:


    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.