El hermano del Gobernador tuvo en el departamento a un gran rival: Ariel Fernando Ávila, quien en algunos escenarios de Boyacá lanzó fuertes críticas contra ‘el clan de los Amaya’. Seguramente habrá reconciliación, porque John Amaya, Carlos Amaya y Ariel Ávila tienen muchos intereses en común.
A John Amaya le fue bien, luego de que durante varias semanas se especulara en redes sociales y en distintos círculos políticos sobre cuál sería el resultado de su aspiración al Senado.
Lo primero que hay que decir de Amaya es que hasta hace cuatro meses solo era conocido en círculos muy cercanos al sector político del actual gobernador, Carlos Amaya, y que nunca había ocupado cargos de elección popular como concejal, diputado o alcalde.
La campaña fue prácticamente maratónica porque en apenas tres meses Amaya tuvo que recorrer varios departamentos, reunirse con empresarios y líderes políticos, y establecer contactos con otros aspirantes al Congreso.
Se calcula que en Boyacá, más o menos 20 candidatos a la Cámara, incluso de partidos distintos al Verde, le ayudaron con algunos votos a Amaya. Además, tuvo un importante foco de trabajo en Bogotá.
Hace cerca de un mes EL DIARIO publicó un artículo en el que se preguntaba cuántos votos necesitaba Amaya para ser elegido senador y estimó que podría obtener 70.000 votos en Boyacá y 30.000 fuera del departamento, para un total cercano a 100.000 votos.
Esa cifra estuvo bastante acertada. Incluso generó preocupación en la campaña y llevó a que se “acelerara” el trabajo político para no quedar en zona de riesgo.
Al final, y de acuerdo con los resultados revelados ayer, John Amaya logró 104.367 votos en el país, de los cuales 61.375 fueron conseguidos en Boyacá, tal vez una cifra menor a la que esperaban. Entre otras cosas, porque los votos verdes a la Cámara superaron fácilmente los 115.000 sufragios, lo que indica que muchos seguidores de Yamit Hurtado, Jaime Raúl Salamanca, Ramiro Barragán y de otros candidatos de esa lista no acompañaron la fórmula al Senado.
Por su parte, Ariel Fernando Ávila, el gran competidor de Amaya por los votos verdes de Boyacá, logró en el departamento 10.307 votos, gracias, entre otras cosas, al respaldo que recibió desde el sector político del director del SENA, Jorge Eduardo Londoño.
Aunque John Amaya no logró todos los votos que esperaba en Boyacá, sí consiguió una importante cosecha por fuera del departamento, cercana a 40.000 votos.
En Córdoba, tierra de la familia política del gobernador de Boyacá, obtuvo 319 votos; en Sucre, 873; en Bogotá, 5.642; en Atlántico, 1.424; y en Casanare, 2.518.
Todos esos votos son apenas una parte del “plante” político que podría estar construyendo su hermano, el gobernador Carlos Amaya, de cara a una eventual campaña por la Presidencia de la República.












¿Qué donde estuvieron los votos de Jhon, el hermanito de Carlos Amaya, gerente propietario del clan de la ruana? Pues en los votos cautivos de la politiquería y la burocracia que el Gobernador a construido a través de mas de 14 años, manejando a su antojo el gobierno departamental.
Sin esos votos amarrados, Jhoncito no gana ni un cargo como administrador de conjunto residencial.