De los ocho monitoreos de emisión de ruido realizados por la CAR en el centro de Chiquinquirá, cuatro superaron los niveles máximos permitidos por la normativa ambiental vigente, lo que podría derivar en procesos sancionatorios para los infractores. Las mediciones se realizaron bajo procedimientos técnicos y con equipos calibrados, en respuesta a denuncias ciudadanas sobre afectaciones al descanso, la salud y la convivencia en zonas residenciales y comerciales.
En respuesta a las denuncias ciudadanas por contaminación auditiva, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), a través de su Dirección Regional Chiquinquirá, lideró un operativo interinstitucional de monitoreo de emisiones de ruido en el sector céntrico del municipio.
La jornada se desarrolló en articulación con la Policía Nacional, la Inspección de Espacio Público, la Secretaría de Gobierno municipal y la Inspección de Policía. El soporte técnico estuvo a cargo de expertos del Laboratorio de la CAR, quienes emplearon equipos especializados para garantizar que las mediciones cumplieran con los estándares legales.
Como resultado, se efectuaron ocho (8) monitoreos dirigidos principalmente a establecimientos tipo discoteca y a un equipo de ordeño, con el objetivo de verificar el cumplimiento de los límites establecidos en la Resolución 0627 de 2006.
Del total de las evaluaciones, solo un establecimiento cumplió plenamente con la norma; cuatro superaron los niveles permitidos, dos se ubicaron en el límite máximo y uno arrojó un resultado indeterminado, debido a que el ruido de fondo exterior era superior al generado por la fuente evaluada.
Para garantizar la precisión del impacto ambiental, las mediciones se ejecutaron en dos fases: primero, con el establecimiento en funcionamiento habitual y, segundo, con las fuentes sonoras apagadas para registrar el ruido ambiente.
En el marco de los 65 años cumpliéndoles al territorio la CAR precisó que estos operativos se activan tras las quejas radicadas por la comunidad. En este sentido, varios de los establecimientos evaluados ya presentan expedientes vigentes en la Corporación.
Tras los nuevos hallazgos, se han iniciado indagaciones preliminares que podrían derivar en sanciones ambientales definitivas. Al respecto, el director regional Yiber González señaló: “Desde la CAR reiteramos que el ruido excesivo también es una forma de contaminación ambiental. Nuestro compromiso es atender el llamado de la comunidad, realizar el rigor técnico pertinente y avanzar en los procesos administrativos para proteger el derecho a un ambiente sano y a la convivencia pacífica”.
Finalmente, la autoridad ambiental confirmó que continuará con estos operativos conjuntos e instó a los comerciantes a regular sus emisiones sonoras, invitando a la ciudadanía a seguir denunciando cualquier actividad que vulnere su bienestar.











