Boyacá tendrá ahora menos representación en el Congreso, pues perdió al menos una curul en el Senado. Tunja vuelve a confirmar que es la ciudad ‘donde todos pescan votos’, pero sigue sin dolientes propios. Entre los grandes ganadores aparecen el gobernador Carlos Amaya, el Pacto Histórico y varios liderazgos regionales de ciudades como Sogamoso, Duitama y Paipa.
El alcalde de Tunja, Mikhail Krasnov, podría figurar entre los grandes perdedores políticos de las elecciones del domingo.
El sector político cercano al mandatario estaba respaldando al precandidato presidencial Roy Barreras en la consulta del Frente por la Vida. Sin embargo, el exsenador y exembajador en el Reino Unido apenas obtuvo 2.737 votos en la capital boyacense.
Como se recordará, el partido Fuerza por la Paz —fundado por Barreras— fue el que avaló la candidatura de Krasnov a la Alcaldía de Tunja. Por esa razón, será precisamente esa colectividad la que deberá enviar en las próximas semanas la terna de la cual el gobernador Carlos Amaya escogerá al alcalde encargado, mientras se realiza el proceso de elecciones atípicas y se posesiona el nuevo mandatario o mandataria de la ciudad.
En Tunja, la consulta del Frente por la Vida —en la que también participó el exalcalde de Medellín Daniel Quintero Calle— apenas alcanzó 4.362 votos. Fue superada por la llamada Consulta de las Soluciones, Salud, Seguridad y Educación, impulsada por Claudia López, que obtuvo 4.998 votos; y quedó muy lejos de La Gran Consulta por Colombia, que sumó 32.807 votos y terminó favoreciendo a Paloma Valencia.
De modo que, si de mostrar músculo político se trata, Krasnov no tiene un balance favorable que presentarle a su principal aliado político.
Pero más allá del propio “profe” Krasnov, la gran derrotada en las elecciones al Congreso fue la propia Tunja: una ciudad que parece destinada a darle votos a todo el que llegue a pedirlos, pero que sigue sin dolientes políticos que la representen con fuerza.
La capital de Boyacá tiene más de 140.000 potenciales votantes. Todos los candidatos saben que es el principal centro electoral del departamento, por lo que llegan a buscar votos allí; sin embargo, pocos defienden los intereses de la ciudad en las grandes decisiones políticas.
En esta ocasión no fue diferente. Incluso los candidatos oriundos de la ciudad obtuvieron respaldos discretos. Los tunjanos, históricamente, han votado más por candidatos de otras regiones del departamento: para la Gobernación, para el Congreso, para la Asamblea e incluso para la Alcaldía.
No en vano, en más de tres décadas apenas unos pocos alcaldes han sido realmente tunjanos, como Hernando Torres Barrera, Fernando Sandoval Rodríguez y Arturo Montejo Niño. Los demás han llegado desde municipios cercanos como Toca, Ramiriquí, Tuta o Soracá, e incluso desde lugares tan lejanos como Sarátov, en la antigua Unión Soviética.
Las elecciones del domingo repitieron el patrón. Los candidatos de ciudades como Paipa, Duitama y Sogamoso, así como de municipios del Occidente, del Valle de Tenza y de otras provincias, terminaron llevándose la mayor parte de la votación, mientras los aspirantes tunjanos quedaron rezagados.
A la lista de derrotados también se sumaron dos exalcaldes de la capital boyacense. Luis Alejandro Fúneme respaldaba al candidato conservador Darío Mahecha, quien finalmente no alcanzó curul en la Cámara. Por su parte, el magistrado y exalcalde Pablo Cepeda apoyaba a Fabián Rojas, de Cambio Radical, cuya lista también terminó hundida.
Así las cosas, Tunja —que históricamente también ha elegido gobernadores provenientes de otras regiones del departamento— seguirá, al menos por ahora, sin dolientes políticos propios que defiendan sus intereses.
Las ciudades que sí salieron fortalecidas de la jornada electoral fueron Sogamoso, que logra una presencia significativa en el Senado con dos senadores; Duitama, con dos representantes a la Cámara; y Paipa, que gana una curul en esa corporación. También lograron representación dirigentes provenientes de Sotaquirá, del Valle de Tenza y de la provincia de Occidente.
Entre los grandes ganadores políticos aparece el gobernador Carlos Amaya, quien consolida su influencia en el Congreso: su sector político mantiene dos representantes a la Cámara del Partido Alianza Verde y logra además un senador cercano a su proyecto político (casi nada, su hermano). A esto se suma que varios de los congresistas elegidos por otros partidos también mantienen afinidad con su liderazgo regional.
También pueden contarse entre los ganadores algunos alcaldes cuyas estructuras políticas contribuyeron a salvar curules en la Cámara, entre ellos el alcalde de Sogamoso, Mauricio Barón; el de Paipa, Germán Ricardo Camacho; y el de Villa de Leyva, Víctor Gamboa, cuyos sectores ayudaron a preservar la curul en la Cámara del representante Héctor Chaparro.











