El ahora senador electo de la República, John Amaya Rodríguez, hermano del gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, fue, sin duda, uno de los grandes ganadores de las elecciones del domingo en el departamento.
Amaya logró un resultado notable después de una campaña intensa y relativamente corta. Hay que recordar que hasta diciembre pasado su nombre era poco conocido en buena parte de las provincias de Boyacá. Aun así, consiguió más de 60.000 votos en el departamento y más de 40.000 en el resto del país, un guarismo que lo llevó al Senado y que confirma la fortaleza política del grupo que lidera el gobernador.
Sin embargo, al revisar con detalle los resultados de la jornada electoral aparece un dato que llama la atención: el discreto resultado que obtuvo en su propia tierra, el municipio de Socha.
En esa población Amaya apenas alcanzó alrededor de 500 votos, una cifra modesta si se compara con los resultados que logró en otras zonas del departamento.
El contraste es evidente si se mira lo ocurrido con la lista del Centro Democrático, en la que figuraba en el puesto 17 la exalcaldesa Zandra Bernal, elegida senadora, que obtuvo 1.586 votos en Socha.
Las cifras dejan una conclusión curiosa desde el punto de vista político: mientras el nuevo senador obtuvo un respaldo amplio en Boyacá y fuera del departamento, en su propio municipio el liderazgo local de Bernal terminó imponiéndose con claridad.
Dicho de otra manera, si el viejo adagio dice que nadie es profeta en su tierra, en este caso los resultados electorales parecen sugerir lo contrario para Zandra Bernal, que sí logró demostrar que en Socha conserva un capital político considerable.











