Tunja no paró. Cosecharte se vistió de tejeduría, joropo y memoria. Se realizó la primera ronda de Estrella Boyacá. Se confirmó que la feria ya no es un apéndice del FICC, sino su corazón.


Desde temprano, la tarima no paró de sonar. Las presentaciones musicales se encadenaron una tras otra, y en medio de esa fiesta, el show de Tato se robó las miradas, como uno de los momentos más celebrados por las familias que llegaron con niños.

La primera ronda de Estrella Boyacá se convirtió en un escenario de risas, nervios y calderos a punto de ebullición con la llegada de Tatán Mejía y Maleja Restrepo como invitados especiales y jurados.

La pareja, que conoce de cocinas y de realitys, le puso emoción al espacio. Hubo momentos agradables, de chascarrillos entre parrillas, de anécdotas de lo que es cocinar bajo presión, pero también tensión, de la buena.

La tarde, además contó con el paso de la icónica agrupación Bandola, que aportó su sonoridad de décadas a un festival que quiere ser raizal; la propuesta de La lavandería, Terzetto Vocal, Fredy Santiago y la Esencia del Joropo, La Femiyasa y El arte de insistir.


Y en paralelo, lo que no se detiene: PANACA Viajero con fila permanente y La Cosechita, con juegos tradicionales para los niños.
Cosecharte continúa este lunes festivo 12 de octubre, último día, en el lote del Estadio La Independencia de Tunja. La feria mantiene su oferta: gastronomía tradicional de los distintos municipios, artesanías, esmeraldas, quesos madurados, mercados frescos, café especial y yogur de Boyacá.
La entrada es libre. La invitación, como lo dijo el gobernador Carlos Amaya en la apertura, es a reconocer lo que somos: una despensa, un taller y una cocina que lleva 53 ediciones del FICC intentando no olvidarse.











