Los lineamientos están dirigidos a autoridades, comerciantes y ciudadanía, con el fin de prevenir enfermedades transmitidas por alimentos durante la temporada de Semana Santa.
Con el propósito de proteger la salud pública en el departamento, la Secretaría de Salud de Boyacá emitió lineamientos dirigidos a alcaldías municipales, autoridades sanitarias, comerciantes y comunidad en general, relacionados con la comercialización, transporte y consumo de productos pesqueros, tanto frescos como enlatados.
Estas orientaciones buscan prevenir la aparición de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), teniendo en cuenta que el pescado y los mariscos, aunque representan una importante fuente nutricional, son altamente perecederos y pueden contaminarse fácilmente si no se manipulan bajo condiciones adecuadas.
En este sentido, la entidad recuerda que los productos de la pesca son considerados alimentos de alto riesgo en salud pública, por lo que deben cumplir estrictamente con la normatividad sanitaria vigente en todas las etapas de la cadena: procesamiento, transporte, almacenamiento y comercialización.
“La adecuada conservación de los productos pesqueros, especialmente mediante el mantenimiento de la cadena de frío, es fundamental para evitar riesgos en la salud de la población. Un manejo inadecuado puede favorecer la proliferación de microorganismos causantes de enfermedades”, afirmó el ingeniero Jaime Peñaloza Galvis, referente del programa de alimentos y bebidas de la Secretaría de Salud de Boyacá.
La Secretaría de Salud enfatizó que está prohibida la venta ambulante de pescado fresco y productos de mar que no garanticen condiciones adecuadas de conservación, en especial en lo relacionado con la cadena de frío, ya que esto representa un riesgo significativo para la salud de los consumidores.
Asimismo, se recomienda a la ciudadanía adquirir estos productos únicamente en establecimientos confiables, que cuenten con condiciones higiénico-sanitarias adecuadas, manejo correcto de temperaturas y concepto sanitario vigente.
“Es clave que los consumidores verifiquen las condiciones del producto antes de comprarlo. Aspectos como el olor, la textura y el estado general del pescado pueden marcar la diferencia entre un alimento seguro y uno que represente un riesgo”, agregó Peñaloza Galvis.
Entre las principales recomendaciones destacan:
• Verificar en el pescado fresco ojos brillantes, branquias de color rojo intenso, olor fresco (no penetrante) y textura firme.
• Asegurar que los productos refrigerados o congelados se mantengan a temperaturas adecuadas y no presenten signos de descongelación.
• Revisar que los productos enlatados no presenten abombamientos, golpes, oxidación o fugas.
• Confirmar que todos los productos cuenten con rotulado completo, fecha de vencimiento visible y registro sanitario.
De igual manera, se insta a los manipuladores de alimentos a cumplir estrictamente con las medidas de higiene, como el uso de indumentaria adecuada, el lavado frecuente de manos y la correcta desinfección de superficies y utensilios, para evitar la contaminación cruzada.
“La prevención es una responsabilidad compartida entre autoridades, comerciantes y ciudadanía. Adoptar prácticas seguras en la manipulación y consumo de alimentos es fundamental, especialmente en temporadas de alta demanda como Semana Santa”, puntualizó el referente.
La Secretaría de Salud de Boyacá invitó a la comunidad a seguir estas recomendaciones, a comprar de manera responsable y a reportar cualquier irregularidad ante las autoridades competentes. La entidad reiteró su compromiso con la vigilancia sanitaria, la prevención de riesgos en salud pública y la promoción de prácticas seguras en el consumo de alimentos.










