
Aunque, en virtud de las vacaciones solicitadas por el alcalde Mikhail Krasnov, el nombramiento de un encargado podría tardar hasta la semana de Pascua, la convocatoria a elecciones atípicas no tiene reversa. Todo apunta a que los comicios se realizarían en junio.
Aunque varios de quienes suenan como candidatos a la Alcaldía de Tunja se muestran prudentes —a la espera de que el fallo contra Mikhail Krasnov quede plenamente ejecutoriado—, lo cierto es que la ciudad ya entró en modo campaña y que el proceso electoral para elegir a quien terminará el periodo está prácticamente en marcha.
La decisión del mandatario de solicitar vacaciones no cambia el fondo del asunto: la nulidad de su elección ya fue confirmada y la convocatoria a elecciones atípicas es inminente. Entre tanto, el gobernador Carlos Amaya aún no define el nombre del alcalde encargado, una designación que podría concretarse en la semana de Pascua.
Lo que sí está claro es que será una campaña corta —de poco más de diez semanas—, lo que favorece a quienes vienen haciendo política activa o tienen reconocimiento previo en la ciudad.
Uno de los nombres más visibles es el de Rafael Acevedo Pedroza, ingeniero y exsecretario de Infraestructura de Tunja, con experiencia en ejecución de obras públicas y presencia en sectores urbanos y rurales. Desde que se conoció la demanda de nulidad contra Krasnov, Acevedo intensificó recorridos en barrios y veredas. Su principal dificultad está en su reciente cercanía con Cambio Radical, tras respaldar la aspiración de Fabián Rojas a la Cámara, una lista que no alcanzó curul.
También aparece Vicente Aníbal Ojeda, abogado y exsecretario de Gobierno de Tunja, con trayectoria en manejo del orden público y articulación institucional. Aunque venía proyectando su candidatura, su derrota en las recientes elecciones legislativas podría restarle impulso político.
En el listado figura además Juan Carlos Borda, exconcejal con amplia experiencia electoral y vínculos con sectores estudiantiles de la UPTC, donde ha construido buena parte de su base política.
Otro nombre es el de Yesid Figueroa, abogado litigante y activista reconocido por su uso de acciones populares, tutelas y mecanismos jurídicos para exigir obras y servicios. Su perfil es más ciudadano que partidista, lo que podría jugarle a favor en un escenario de desgaste de la política tradicional.
Dentro de los sectores alternativos suena Jonathan Bosigas, exconcejal, identificado con agendas sociales y juveniles, con experiencia en control político desde el cabildo.
También se menciona a Justo Armando Porras, exfiscal, con trayectoria en el ámbito judicial y conocimiento en materia penal, aunque con limitada experiencia en administración pública.
En la baraja aparece igualmente Armando Puin, exconcejal de Tunja, con recorrido en política local y conocimiento del funcionamiento del municipio.
Otro aspirante es Luis Eduardo Vargas, abogado, exconcejal y dirigente comunitario de la vereda Tras del Alto, con trabajo territorial que podría traducirse en votos en el sector rural.
Y también figura Yamir López, oriundo de Chiquinquirá, exdiputado a la Asamblea de Boyacá, con experiencia en el nivel departamental y vínculos con el Partido Verde.
Este ‘sonajero’ aún no está cerrado. Falta por definirse si el propio Krasnov impulsará un candidato que represente su continuidad y, sobre todo, si el sector político del gobernador Carlos Amaya decidirá jugar con ficha propia o mantener una posición más estratégica.
Más allá de los nombres, lo cierto es que quien gane enfrentará un reto mayor: gobernar Tunja en un periodo corto, con alta presión política y la necesidad de ejecutar resultados rápidos en apenas año y medio de mandato.









