Tunja era una fiesta


Por | Miyer Pineda / Escritor 

“Qué extraña debe ser la historia de lo que nadie ha sabido
porque las fábulas al igual que la luna, tienen su lado secreto”
Jorge Eliécer Ordóñez

Fue Julio César Goyes, poeta y profesor de cine en la Universidad Nacional, quien explicó el logo del grupo Si Mañana Despierto, como la conjunción de un camino. Si miras al hombre en el manzano hacia la izquierda, lo ves mirando el pasado, lo ves recordando, lo ves tanteando las cicatrices que ha dejado el viaje y que prepararán el futuro, pero si lo ves hacia la derecha, entonces ves el paso siguiente, la isla a explorar, las lecciones que saldrán a tu encuentro.

Carlos Fajardo Fajardo, poeta y profesor de Estética en la Universidad Distrital, cuenta que el logo lo diseñó Henry Celis Franco, un artista que deambuló las calles con los fundadores del grupo literario, a comienzos de la década del 90.

La primera vez que un poeta del grupo utilizó el logo, fue Jorge Eliécer Ordóñez, poeta y profesor de literatura en la UPTC; el libro se llamó Ciudad Menguante (1991) y en él estaba el poema Nocturno bajo el signo de Venus; las imágenes hilando la cadencia inspiraron a Celis:

El hombre que estremece el manzano
Bajo los astros
No espera luz

                            Ni voz
Ni sangre

Solo una fruta
Alta y perfumada:
Noche de la ciudad
Que cae como un pájaro.

                            Jorge Eliécer Ordóñez

Ya antes se había publicado el libro de Carlos Fajardo Fajardo, Serenidad sitiada (1990), y el libro de Julio César Goyes, Tejedor de instantes (1990); luego seguiría Veredas y otros poemas (1993), de Gabriel Alberto Ferrer, poeta y profesor de literatura en la Universidad del Atlántico.

Henry Celis era amigo de Ferrer y de Pachito Forero, profesor y abogado y secuaz de estos poetas y de otros poetas que armaron una cofradía a la que bautizaron como Si Mañana Despierto, un homenaje necesario, hoy más que nunca, a ese monstruo mitológico que fue Jorge Gaitán Durán.

Se terminaba la década del 80, habían llegado a Bogotá a estudiar y a trabajar. El único que tenía un trabajo fijo -y mal remunerado por supuesto-, era el poeta Jorge Eliécer, quien se ganaba la vida dando clases en el INEM del Tunal; los demás, llegan a Bogotá con sus sueños y sus maletas llenas de palabras. No fue fácil, pero guerrearon hasta que se convirtieron en catedráticos, y luego en profesores nombrados, mientras, a la par, componían sus obras y tejían sus vidas.

Sus historias son las mismas que estarán repitiendo en este momento, decenas de muchachas y muchachos, que sueñan con ser poetas y escritores; luego se hacen nombrar y escriben la gran literatura de este país; otros se ganan la vida como pueden, dan preicfes, clases, cátedras, talleres, lo que sea sin caer en labores indecorosas, bueno, algunos se convierten en gestores culturales (es broma).

Acompañan sus soledades con libros robados o de segunda; al comienzo, ya después los sueldos permiten comprar libros y viajar… y ese olor a libro nuevo, y esos estantes llenos de libros propios, al fin, algunos incunables, como los caminos y las ciudades recorridas. Y el tiempo pasa, y de eso ya hace 35 años y contando…

Luego Jorge se gana un concurso y llega a la UPTC y allí funda Si Mañana Despierto Capítulo Tunja, y es de esa labor de la que hablaremos este jueves a las 10:00 am en la Biblioteca del Banco de la República. Lleven vino y tertuliamos alrededor de la presentación de dos libros que se publicaron en Cali, a finales del 2025: Nos acercamos al puerto, una recopilación de ensayos de Miyer Pineda, sobre parte de la obra de los poetas que integran el grupo, y La Tierra que era mía, una Antología de los poetas del grupo. Vayan, hablaremos de parte de la historia cultural de Boyacá… cuando Tunja era una fiesta. Esa expresión la acuñó Germán Diego Castro, abogado y profesor de literatura de algunas universidades bogotanas, y memoria de Si Mañana Despierto. Y si conocen a alguien que haya estado cerca al grupo, avísenle, invítenlo, el tiempo pasa y el hombre que estremece el manzano bajo los astros comienza a ver cómo la artesanía de palabras comienza a ser reemplazada por los ejércitos plagiarios de la IA. Allá nos vemos.

Pd: Y no se pierdan los capítulos de Verso a Verso: https://www.rtvcplay.co/series-documentales/colombia-verso-a-verso/tunja-sed-lluvia-parte-i

 

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