En distintos sectores políticos se daba por hecho que uno de los elegidos al Congreso sería Ramiro Barragán Adame, quien había ejercido el poder en el departamento hasta hace muy poco. Sin embargo, terminó superado por el debutante Yamit Hurtado y por el expresidente de la Cámara de Representantes Jaime Raúl Salamanca, quien repuntó en las últimas semanas cuando muchos creían que sería el damnificado de la lista verde.
¿Por qué se quemó Ramiro Barragán Adame, quien durante buena parte de la campaña fue considerado el candidato más fuerte del Partido Verde a la Cámara por Boyacá?
La principal razón por la que muchos daban por segura su elección era simple: había ejercido el poder en el departamento hasta hace muy poco. Bastaba con recordar los favores políticos, los contratos asignados, los nombramientos realizados y las múltiples relaciones tejidas durante su paso por la Gobernación para pensar que no tendría mayores dificultades para hacerse elegir.
En diciembre de 2023 Barragán aún era gobernador de Boyacá y dentro de las filas del Partido Verde se consideraba que tenía méritos suficientes para aspirar al Senado. Incluso se llegó a decir que contaría con el respaldo del entonces gobernador electo y jefe político de la colectividad en el departamento, quien públicamente sostuvo que Barragán podía ser un buen senador.
El propio Barragán se creyó ese escenario. Durante más de un año habló de su eventual candidatura al Senado. Sin embargo, a finales de 2025 el panorama cambió de manera abrupta: el partido decidió que quien buscaría la curul en la Cámara Alta sería Jhon Amaya, hermano del gobernador, quien —según el argumento interno— llevaba más de 15 años trabajando tras bambalinas y había llegado el momento de “pasar al frente del pelotón”.
Barragán tuvo entonces que conformarse con aspirar a la Cámara de Representantes. Pero incluso allí las cosas no resultaron como esperaba. A pesar de haber sido gobernador, de haber nombrado a Yamit Hurtado como gerente del Hospital San Rafael y de haber tenido a Jaime Raúl Salamanca como secretario de Educación durante su administración, tampoco logró encabezar la lista.
El argumento del partido fue que Salamanca tenía más méritos para liderarla, pues ya había sido representante y además había ocupado la presidencia de la Cámara.
Aun así, Barragán inició la campaña con entusiasmo. Muchos lo seguían viendo como uno de los favoritos y fue uno de los principales promotores de la candidatura de Jhon Amaya al Senado. Es decir, mantuvo su disciplina dentro del proyecto político que domina hoy al Partido Verde en Boyacá.
Quizá uno de los problemas de su aspiración fue que la lista verde a la Cámara no resultó tan fuerte como inicialmente se esperaba. En algún momento se creyó que podría alcanzar hasta tres curules, pero la realidad electoral fue distinta.
En la práctica, la competencia se concentró en tres nombres: Yamit Hurtado, Jaime Raúl Salamanca y el propio Barragán. Los otros integrantes de la lista —Vivian Andrea Nieto, Adelina Numpaque y William Donato— no tenían una estructura electoral comparable y su aporte en votos fue mucho menor.
Al final, Hurtado —con el respaldo del congresista saliente Wílmer Castellanos— logró la cifra más alta con 36.157 votos. Salamanca alcanzó 31.361, mientras que Barragán, quien durante meses fue visto como el más fuerte, terminó rezagado con 26.147 sufragios.
Los otros tres candidatos aportaron en conjunto poco más de 10.000 votos, una cifra insuficiente para que el Partido Verde alcanzara la tercera curul que algunos habían proyectado.
La verdadera sorpresa fue la forma en que Barragán pasó de ser el favorito de la lista a convertirse en el damnificado. Ese cambio ocurrió en cuestión de pocas semanas, especialmente en el tramo final de la campaña.
Con todo, el resultado electoral no significa necesariamente el final de su carrera política. El Partido Verde sigue siendo hoy la fuerza política más poderosa de Boyacá; su principal jefe político mantiene proyección nacional; y los dos representantes elegidos tendrán influencia en la política regional desde el Congreso.
En ese escenario, pocos dudan de que el exgobernador Ramiro Barragán seguirá teniendo un lugar dentro del engranaje político del partido y que, más temprano que tarde, podría aparecer en algún cargo de relevancia en el ámbito nacional.











