

A mediados del siglo XIX, ante la ausencia de una escuela básica, y siendo Duitama un modestísimo rincón aldeano compuesto por diez casas, Solano decidió convertirse en profesor de niños y adolescentes.
También publicaba un periódico local y escribía ensayos acerca de cuestiones políticas, haciéndole honor a su formación liberal. Zenón Solano era, y es, un ave rara en medio de una tierra que, desde su origen como comarca, se ha distinguido más por el comercio y las actividades industriales.

Durante tres décadas la biblioteca estuvo ubicada en la casona del Instituto de Cultura, Culturama. Gracias a los esfuerzos de algunos ciudadanos, de algunos dirigentes y sobre todo del bibliotecario, Jorge Eduardo Ruiz – un hombre excepcional que ha brindado la posibilidad de los libros y las lecturas a miles de personas -, se obtuvo la sede propia de La Zenón, como se le llama familiarmente. A inicios de noviembre de 2025 pasó a una moderna y acogedora construcción dentro del Parque de los Enamorados, otro emblemático sitio duitamense creado durante los años Treinta del siglo XX en una pequeña meseta. Se unen así, en ese lugar y en las nuevas instalaciones, todas las épocas de la historia de Duitama.
Un prodigio del espíritu.












