
Después de múltiples inconvenientes, incluyendo acciones legales interpuestas por un concejal de la oposición, fue posible la construcción, terminación y puesta en funcionamiento de la Escuela de Seguridad Vial, ubicada cerca de la Variante de Tunja, entre Pinos de Oriente y el Parque Industrial.
Más de 15 años tardó la construcción de la Universidad Escuela de Seguridad Vial de Colombia, inaugurada recientemente y que ya comenzó a operar en labores de capacitación en esta materia. Se trata de una de las obras más grandes ejecutadas en Tunja con recursos de una institución nacional.
La obra empezó a gestionarse hace casi 20 años y la primera piedra se colocó en 2010. Sin embargo, además de los trámites administrativos habituales en Colombia, surgieron acciones legales en contra del proyecto.
El exalcalde de Tunja, Arturo Fructuoso Montejo Niño, dijo que se enteró por el general Rodolfo Palomino, quien era en ese entonces el director nacional de la Policía, que la institución realizaba cada cinco años grandes inversiones en proyectos de infraestructura y que, en ese momento, existía la intención de construir una escuela destinada a labores de capacitación en tránsito y transporte.
“Como Boyacá siempre ha tenido vocación transportadora, ofrecí que Tunja estaba dispuesta a hacer lo que fuera necesario para que esa sede se construyera aquí”, señaló Montejo, quien agregó que la mayoría de las capitales de departamento y otras ciudades intermedias también adelantaban gestiones en ese sentido.

Hice numerosas gestiones ante los gobiernos de Uribe y Santos, solicité autorización del Concejo y me autorizaron ceder un predio que había sido comprado con destino a la Terminal de Transportes de Tunja, pero que no reunía todas las condiciones. Logramos que el general Palomino aprobara la construcción en la capital de Boyacá”. Arturo Montejo Niño, exalcalde de Tunja
No obstante, a los trámites usuales en este tipo de inversiones estatales se sumó una acción popular interpuesta por el entonces concejal Pedro Pablo Salas, quien no estuvo de acuerdo con la cesión del lote y argumentaba que debía venderse, pues, según él, la Policía contaba con un amplio presupuesto.
El principal argumento era que la cesión generaba un detrimento patrimonial y atentaba contra la moralidad pública.
El municipio y la Policía tuvieron que encargar a sus oficinas jurídicas la defensa del proceso de cesión, que tardó varios años en resolverse a favor de la figura empleada.
La Escuela fue construida en un lote de 80.000 metros cuadrados cedido a la Policía, ubicado en la salida de Tunja hacia Soracá, entre Pinos de Oriente y el Parque Industrial, cerca de la Variante de la capital boyacense.
La inversión por parte de la Policía superó los 120.000 millones de pesos. El área construida es de 15.000 metros cuadrados e incluye un bloque administrativo, alojamientos, aulas, biblioteca, capilla y pistas de conducción.
En este lugar se desarrollarán programas formales de educación vial y programas de educación continua, además de la revisión y homologación de aspectos técnicos de los vehículos que comiencen a llegar al país.
La Escuela generará más de 500 empleos directos, incluyendo personal administrativo, docentes, logística y servicios complementarios.
Este será el centro base para la formación de todos los agentes viales de Colombia, agentes de tránsito, técnicos y personal operativo en seguridad vial.












