Falta de medicamentos, demoras en citas y deudas con hospitales ponen en jaque la atención en salud.
La situación de la Nueva EPS atraviesa uno de sus momentos más críticos. Así lo evidencian los reportes oficiales de la Defensoría del Pueblo y los registros de PQRD de la Superintendencia Nacional de Salud correspondientes a 2024 y 2025, que dan cuenta de una crisis estructural en la prestación de servicios, con efectos graves y sostenidos en varias regiones del país, entre ellas Boyacá
En este departamento las principales problemáticas se concentran en la entrega de medicamentos, la asignación de citas médicas y la cartera vencida con los prestadores de servicios de salud, una combinación que ha derivado en la suspensión parcial de servicios en clínicas y hospitales.
Según el informe, la Defensoría del Pueblo ha recibido reiteradas quejas por la falta de disponibilidad de medicamentos, atribuida al operador farmacéutico DISCOLMETS, con reportes de negaciones, entregas incompletas y fórmulas pendientes, lo que afecta de manera directa a pacientes con tratamientos continuos y enfermedades crónicas
La gravedad de la situación obligó a la convocatoria de mesas técnicas por parte del Ministerio Público, en las que tanto Nueva EPS como el operador farmacéutico han asumido compromisos que, según los usuarios, no se reflejan aún en mejoras reales en el servicio.
A esto se suman las demoras en la asignación de citas médicas, especialmente con especialistas, lo que ha incrementado el número de quejas, tutelas y reclamos formales ante las autoridades de control.
Uno de los factores más delicados es la cartera y los pagos atrasados. En Boyacá, como en otras zonas del país, las deudas generalizadas con los prestadores han puesto en riesgo la sostenibilidad financiera de hospitales y clínicas, generando cierres parciales, reducción de agendas y suspensión de servicios, con el consecuente impacto sobre los usuarios
Este patrón se repite en departamentos vecinos y refuerza la percepción de que la crisis no es aislada, sino parte de un problema estructural en la operación de la EPS.
Un problema nacional con múltiples caras
El informe revela que situaciones similares se presentan en la Amazonia, la Orinoquía, el Pacífico, el Nororiente y otras zonas de la región Andina. En varios departamentos, la falta de pago ha provocado cierres de servicios, colapso de urgencias, represamiento de pacientes hospitalizados y acciones judiciales, incluyendo tutelas y acciones populares
En territorios donde Nueva EPS es el único asegurador, como algunos departamentos amazónicos, la crisis adquiere dimensiones aún más graves, afectando incluso traslados vitales y la atención de comunidades indígenas.
Mientras se realizan mesas técnicas, visitas de verificación y llamados de atención desde los entes de control, los usuarios siguen enfrentando interrupciones en sus tratamientos, largas esperas y falta de información clara. En Boyacá, la sensación generalizada es la de un sistema que no responde con la urgencia que exige el derecho fundamental a la salud.
La Defensoría del Pueblo advierte que, sin soluciones estructurales y pagos efectivos a la red prestadora, el riesgo es que la situación continúe deteriorándose, con consecuencias cada vez más graves para los pacientes y para la red pública y privada de salud.












