Apenas dos minutos estuvo en el aire la avioneta en la que volaban Yeison Jiménez y sus acompañantes


No son muchos ni concluyentes los hallazgos hechos hasta ahora en la investigación que adelanta la Aeronáutica Civil por el accidente en el que falleció el cantante de música popular. Las pesquisas continúan pero es posible que no se logre establecer cuál fue la causa real del siniestro.

La avioneta de matrícula N325FA en la que volaban desde Paipa con rumbo a Medellín el cantante de música popular Yeison Jiménez y cinco acompañantes, comenzó a hacer el carreteo a las 4:09 de la tarde del pasado 10 de enero de 2026.

El plan de vuelo indicó la hora estimada de salida “a las 15:05 HL (…) con una velocidad estimada de 160 nudos, a una altitud de 12.500 pies, en la ruta Paipa – Ubaté – San Francisco – Honda – La Pintada – EOH».

La aeronave realizó el respectivo rodaje hacia la pista 05 del Aeropuerto Juan José Rondón, desde donde inició su vuelo hacia las 4:09 p. m.

Según la investigación de la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes Aéreos (DIACC), de la Aeronáutica Civil, tras el despegue la aeronave perdió altura y colisionó contra el terreno, en la finca Merengo de la vereda de Romita cuando apenas había estado dos minutos en el aire.

La aeronave no registró señales de fuego antes del impacto contra el suelo. No obstante, tras la colisión se produjo el rompimiento de los tanques de combustible, lo que generó un incendio que consumió completamente la aeronave.

«Tras el despegue, la aeronave perdió altura y colisionó contra el terreno, produciéndose fuego post-impacto. Como consecuencia del impacto y del incendio, la aeronave sufrió daños sustanciales y los seis ocupantes presentaron lesiones de connotación fatal”, informó la Aeronáutica.

La Aeronáutica Civil aclaró que este informe preliminar no tiene el propósito de señalar la causa oficial del siniestro aéreo, pero que sí hace parte de la investigación que se sigue adelantando y que aún tiene muchos interrogantes por resolver.

La conclusión de la investigación fue elaborada y reportada por una junta de diferentes expertos en operaciones, aeronavegabilidad, plantas motrices, fuego, reconstrucción, inspección de restos, factores organizacionales, fotografías y videos.

Algunas de las conclusiones de la investigación son:

• La aeronave se encontraba en condiciones técnicas aptas para operar y el clima era favorable, con visibilidad adecuada y sin registros de tormentas ni fenómenos meteorológicos severos.
• El día previo al accidente había realizado con éxito un vuelo de prueba tras recibir mantenimiento en el motor izquierdo.
• La aeronave no contaba con registradores de vuelo, conocido como ‘caja negra’, dispositivo instalado en las aeronaves que almacena información clave del vuelo para ayudar a investigar accidentes o incidentes aéreos. Sin embargo, “la normatividad aplicable no exigía su instalación”.
• Durante la inspección de los restos se lograron identificar todas las secciones y componentes de la aeronave en el sitio del accidente.
• Con dicho estudio, se pudo determinar que el fuselaje y la cabina resultaron «severamente afectados por el fuego» y que, incluso, apenas eran apreciables algunas partes.
• El ala izquierda «presentó mayor afectación».
• El ala derecha «tenía afectación desde la raíz hasta la sección de ‘carenaje del motor'».
• El motor izquierdo y el derecho: «Tenían deformaciones en su bancada. Además, se encontraron dentro del conglomerado de los restos posdos sobre el cárter de aceite».
• Hélice izquierda: ‘Estaba desprendida del flanche del motor izquierdo. Afectación por fuego en un 45%».
• Hélice derecha: «Las palas 2 y 3 con afectación por el fuego, sin embargo, no se evidenció pérdida de masa en ellas».
• Empenaje: «Presentaba al ta destrucción por el fuego en un 90% aproximadamente».
• Como parte de los hallazgos previos, el escrito resalta que el 9 de enero de 2026, 24 horas antes del siniestro, la avioneta había superado un riguroso mantenimiento en el aeródromo Olaya Herrera de Medellín. Según los registros, la intervención técnica incluyó el cambio de anillos a tres cilindros y el ajuste de magnetos al motor izquierdo. Tras estas reparaciones, el vehículo realizó un vuelo de comprobación con cuatro personas a bordo y aterrizó sin novedades.

Además, antes de la tragedia, la aeronave cumplió con normalidad un vuelo hacia el aeródromo Flaminio Suárez Camacho en Bogotá con dos ocupantes, y posteriormente un trayecto hacia el aeródromo Juan José Rondón en Paipa, Boyacá, con un total de cinco personas a bordo.

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