Hallazgo de joven en Tunja desata exigencias de justicia y acelera investigación por presunto feminicidio.
El caso de Erika Jimena Moreno Barón, una joven de 22 años hallada sin vida en una vivienda del barrio El Libertador de Tunja, ha generado profunda consternación en la ciudad y un llamado urgente de sus familiares a las autoridades para que se esclarezcan los hechos y se capture a los responsables.
Según la primera información, Jimena había sido reportada como desaparecida desde finales de diciembre de 2025. Cinco días después, el domingo 4 de enero de 2026, su cuerpo fue encontrado al interior del inmueble donde convivía con su pareja sentimental, con signos avanzados de descomposición.
La víctima trabajaba en un establecimiento gastronómico del centro de Tunja y era madre de una niña de dos años. De acuerdo con versiones preliminares, el principal sospechoso sería su compañero sentimental, un hombre de 25 años, con quien compartía la vivienda y que, según relataron sus familiares, habría estado en el lugar durante los días posteriores a la muerte.
“Ella solo decía que se quería separar, que ya no quería vivir con él”
El padre de la joven, José Moreno, afirmó públicamente que su hija le había manifestado, días antes de desaparecer, su decisión de terminar la relación. “Ella solo decía que se quería separar, que ya no quería vivir con él”, señaló al medio Alter Nativa. También aseguró que durante el tiempo en que Jimena fue reportada como desaparecida, alguien respondió mensajes desde su celular, lo que levantó sospechas sobre una posible manipulación del dispositivo.
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Tras el hallazgo del cuerpo, las autoridades iniciaron las investigaciones correspondientes para establecer las causas exactas de la muerte y determinar responsabilidades penales.
La Policía Metropolitana de Tunja y la Fiscalía asumieron el caso, que se investiga bajo el enfoque de violencia de género.
Marcha y voces de la familia
El 11 de enero, familiares, amigos y ciudadanos realizaron una marcha en Tunja para exigir justicia y celeridad en el proceso investigativo. Durante esta movilización, el padre y la hermana de la víctima ofrecieron declaraciones a medios locales, entre ellos Alter-Nativa TV, relatando los hechos desde su perspectiva.

El padre narró que fue él mismo quien, acompañado por un cuadrante de Policía, ingresó a la vivienda donde encontró el cuerpo de su hija. Describió el momento como “una escena terrible” y aseguró que, según las primeras apreciaciones, la muerte habría ocurrido varios días antes del hallazgo.
Vivía una relación conflictiva y marcada por episodios de celos y agresiones
Por su parte, la hermana de Jimena señaló que la joven vivía una relación conflictiva y marcada por episodios de celos y agresiones, versiones que ahora hacen parte del material que analizan las autoridades.
También indicó que existen dos personas de interés en la investigación, aunque reiteró que, para la familia, el principal señalado es la expareja con quien convivía.
Los familiares solicitaron que cualquier persona que tenga información relevante se comunique con la Fiscalía o la Policía, y pidieron que el caso no quede en la impunidad.
Investigación en curso
Las autoridades no han confirmado capturas hasta el momento y han reiterado que el proceso se encuentra en fase de investigación, por lo que cualquier señalamiento debe ser establecido mediante pruebas judiciales.
Mientras tanto, el caso de Erika Jimena Moreno Barón se suma a los hechos de violencia contra mujeres que han encendido las alarmas en Boyacá y el país.
La familia insiste en que su exigencia no es solo justicia para Erika, sino también un llamado a la sociedad y al Estado para proteger la vida de las mujeres y actuar de manera oportuna ante las señales de violencia intrafamiliar.











