La capital de Boyacá y el departamento, en general, siguen siendo castigados por la Comisión de Regulación de Energía y Gas, que con su fórmula tiene en cuenta factores como gastos de transporte y logística. El incremento ordenado en las últimas horas por el Gobierno nacional afecta a los propietarios de vehículos en todo el país, pero los de Tunja siguen siendo los que más ‘llevan del bulto’.
Cúcuta y Pasto son las ciudades del país que quedaron con el menor precio del galón de gasolina y ACPM y Tunja y el departamento de Boyacá son la ciudad y la región con los precios más altos de esos combustibles.
El gobierno del presidente, Gustavo Petro, estableció desde el primero de enero un nuevo incremento de precios de los combustibles con una fórmula que ya existía pero que ha afectado y sigue afectando gravemente a los boyacenses.
Desde ayer, miércoles primero de enero, los colombianos afrontaron un nuevo aumento en el precio de los combustibles, según circular expedida por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) en la que actualiza la tabla de valores para el inicio de año.
“La Dirección Ejecutiva de la Comisión de Regulación de Energía y Gas, de conformidad con lo establecido en la Resolución CREG 104 001 de 2022 y las funciones delegadas por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público y el Ministerio de Minas y Energía mediante la Resolución 40193 de 2021, hace pública la estimación de los precios de referencia de venta al público de la gasolina motor corriente, la gasolina motor corriente oxigenada, el ACPM-Diésel y la mezcla de ACPM-Diésel y biodiésel que rigen en el territorio nacional a partir del primero (1) de enero de 2026”, señala el acto administrativo.
Según la información de la Creg, el precio promedio de la gasolina en las principales ciudades del país quedó en $16.057 por galón. Sin embargo, ese precio promedio para Tunja es de $16.617.
Por su parte, el galón de ACPM quedó con un valor promedio en Colombia de $10.984 y en Tunja de $11.409.
A diferencia de la corriente, la gasolina Extra no cuenta con subsidios y su precio está totalmente liberado al mercado internacional y a la competencia entre marcas como Primax, Terpel o Texaco.
De acuerdo con la Creg, el precio del galón de gasolina corriente en Colombia tuvo desde el primero de enero un incremento de $90, mientras que el de ACPM tuvo un incremento de $99 y aplica a las estaciones de servicio de todo el país, con variaciones según la ciudad por costos de transporte, logística y distribución.
El incremento en Tunja y Boyacá obedece a costos de transporte y logística. La ciudad y el departamento no están cerca de refinerías (las principales están en Barrancabermeja y Cartagena).
El combustible llega por carrotanques, subiendo la cordillera Oriental. La explicación fundamental es: más distancia + topografía difícil = mayor costo, y eso se traslada directo al precio final.
Pero hay otros factores: el margen de distribución más alto obedece a que en Tunja hay menos ventas de combustible que en la gran mayoría de las capitales de los departamentos, lo que también significa menor volumen de ventas.
Esa situación hace que los costos fijos se repartan entre menos galones, así que el margen por galón sube. En Bogotá o Cali se venden millones de galones: en Tunja, no.
Y, finalmente, en Tunja hay una menor competencial real entre las estaciones. Aunque hay varias estaciones, el mercado es pequeño, no existe una ‘guerra de precios’ como en grandes ciudades y las estaciones tienden a alinearse cerca del tope regulado. No es cartel explícito, es estructura de mercado.
En resumen, en Tunja la gasolina es más cara porque está lejos de las refinerías, el transporte es más costoso, se vende menos volumen y hay poca competencia, y la regulación permite que esos costos se reflejen en el precio final.











